Paralmentarias 2012: el póker persa

En un somero artículo sobre la aún no sobrevenida “primavera árabe”, publicado el junio de 2011 en la revista Foreign Affairs, el sociólogo estadounidense Jack Goldstone, experto en movimientos sociales y política internacional, argumenta que para que una revolución culmine en éxito deben concurrir cuatro circunstancias: que el gobierno haya perdido toda credibilidad y parezca tan injusto e incompetente como para ser visto como una amenaza para el futuro nacional; que las elites -especialmente las castrenses- se sientan tan desafectas a la dirección política que obvien su defensa; que un amplio y heterogéneo sector de la población se movilice; y que los poderes internacionales eviten defenderlo o impidan que recurra a la fuerza para salvarse. Hasta la fecha, sólo una de estas condiciones se vislumbra en Irán, país que se halla inmerso en una compleja encrucijada con cierto aroma a estertor de una era. Flanqueado por vecinos tan poderosos como hostiles, y estado-médula de una región todavía clave en el cada vez más amplio tablero planetario, sufre desde hace un lustro una severa presión internacional, enraízada en el pulso que mantiene con Arabia Saudí por erigirse en potencia regional, en su obstinada enemistad con Israel y en la sospecha que albergan las grandes naciones occidentales de que su controvertido programa nuclear civil oculta, en realidad, una vertiente bélica clandestina. El resto de condiciones, aunque no es descartable que se precipiten en un futuro no demasiado ontano, no son, a día de hoy, más que un anhelo inconcluso. Canotte Cleveland Cavaliers Es cierto que el gobierno que preside el polémico Mahmud Ahmadineyad concita más detractores que camaradas, pero su confusa política económica y sus delirios nacionalistas no parecen suponer aún una amenaza definitiva para la estabilidad nacional; y aunque las críticas a la gestión del líder supremo se multiplican, su posición al frente de la cleptocracia religiosa-militar se percibe todavía sólida. adidas tubular mujer El ayatolá Alí Jameneí parece manejar aún con soltura los intrincados hilos de una sociedad que sabe cainita. Existen, igualmente, divergencias abisales en el seno de las fuerzas de Seguridad -en particular en la cúpula de la todopoderosa Guardia Revolucionaria- y en la casta religiosa, pero están aún lejos de llegar a horadar el núcleo del sistema. Y aunque una destacada parte de la población aprovechó un instante de duda en 2009 para protestar y exigir cambios, la brutal y cruel represión del régimen -tanto física como psicológica- ha enterrado en sangre y miedo muchas esperanzas. En este ambiente enrarecido, en el que se entreveran el hosco bramido de los tambores pre-bélicos y los susurros traicioneros de la conjura, el riesgo de una poco probable confrontación bélica y el debate de sordos en torno a la posibilidad de que Irán adquiera la bomba atómica han relegado a un segundo plano el ruido de sables que atruena en torno a los comicios parlamentarios previstos para el próximo 2 de marzo, pese a que los analistas los contemplan como cruciales para el futuro a medio plazo de un régimen en el que cada vez se perciben fisuras más evidentes. En superficie -y una vez confirmado el boicot del vapuleado movimiento pseudo reformista verde, cuyos líderes, el ex primer ministro Mir Husein Musavi y el dos veces presidente del Parlamento, el clérigo Mehdi Karrubí, siguen aún sometidos a un férreo arresto domiciliario- la elección de la novena Asamblea desde la constitución de la República Islámica se proyecta como un nuevo asalto en el combate fratricida que desde hace meses disputan la facción más retrógrada y ultraconservadora del sistema -heterogénea en torno al líder supremo- y la nueva generación de los llamados “pragmáticos”, que abandera Ahmadineyad. Un duelo de titanes que se dirime a tumba abierta desde que el mandatario -que se siente legitimado por su apabullante y controvertida reelección- aprovechara el polémico triunfo electoral para intentar introducir un ambicioso plan de reforma política y económica que apunta a los cimientos de la teocracia fundada en 1979 por el carismático gran ayatolá Rujolá Jomeini, y en particular al poder de los clérigos. Cheap Nike Shoes UK Pocos meses después de su discutida victoria, y una vez apaleado y acallado el clamor popular contra un resultado tildado de fraudulento- Ahmadineyad presentó ante la Cámara un proyecto para suprimir los subsidios a los productos básicos -instaurados hace tres décadas por el propio precursor del actual estado- y sustituirlos por un enrevesado sistema de compensaciones que en principio englobaba a toda la sociedad pero que a la postre no ha servido para atajar la pobreza y sí para hundir más el precario nivel de vida de las clases medias. La propuesta se topó, desde el principio, con la firme oposición del Parlamento, liderada por el propio presidente de la Cámara, Alí Lariyaní, ladino político y capo de una de las familias más influyentes del país, además de hombre cercano al líder supremo. adidas gazelle Durante casi un año, diputados conservadores o “principalistas” lograron bloquear la reforma y sacaron a la luz una batalla interna que hasta entonces latía soterrada. nike goedkoop Sólo la intervención directa del propio Jameneí -quien ordenó que se aprobara la reforma- puso punto y seguido al conflicto. Desde entonces, y en aparente paradoja, la máxima autoridad iraní se ha alejado gradualmente del mandatario -al que apoyó en la trifulca electoral pese a que las irregularidades eran patentes- y deslizado su amparo hacia los sectores conservadores más beligerantes. Fuentes cercanas al entorno del líder supremo aseguran que la principal preocupación de Jameneí es el deterioro paulatino de la economía, y que el fracaso de la reforma de los subsidios -que también decidió avalar pese a las advertencias de su camarilla- ha multiplicado esa inquietud y la desconfianza hacia Ahmadineyad, cuyas políticas han comenzado a minar, asimismo, su imagen y prevalencia. Las tensas relaciones entre ambos llegaron a punto de inflexión en mayo del pasado año, fecha en la que el gran ayatolá hizo uso de sus omnímodas prerrogativas para obligar al mandatario a restituir en el gabinete al ministro de Inteligencia, Heydar Moslehi -único clérigo del Ejecutivo-, al que dos horas antes Ahmadineyad había obligado a dimitir. cheap albion gold Durante los siguientes nueve días, el presidente desapareció de la escena pública, e incluso obvió asistir a dos consejos de ministros seguidos, en un reto público al máximo poder sin parangón en la historia de República Islámica.

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  • Enturbiadas las aguas, la prensa afín al líder supremo comenzó a atizar la maquinaria con la filtración de una serie de escándalos de corrupción en el círculo más próximo del mandatario -en particular contra el vicepresidente, Mohamad Reza Rahimí y su jefe de gabinete, el criticado y denostado por los clérigos Esfandiar Rahim Mashaii, al que se acusa de “desviacionista”-, que socavó la imagen de integridad de Ahmadineyad y permitió que la bancada más conservadora de la Cámara -azuzada por clérigos y miembros de la Guardia Revolucionaria- avanzara en su estrategia y emprendiera el trámite parlamentario para exigir su comparecencia, bajo la acusación de malbaratar el erario público. La primera solicitud fracasó después de que diputados afines a Ahmadineyad lograran convencer a algunos de sus compañeros de que retirasen las firmas. La segunda, liderada por Alí Motaharí, uno de los diputados más beligerantes de la corriente “principalista”, ha quedado en suspenso hasta que concluya el receso parlamentario impuesto por la celebración de los comicios. En caso de que finalmente prosperase, Ahmadineyad sería el primer jefe de gobierno iraní en hacer frente a un proceso de este calibre desde la fundación de la teocracia persa. nike tn requin pas cher Acorralado, el presidente y su círculo han optado por modificar sus tácticas electorales previas en un intento casi desesperado por recuperar el crédito perdido y conservar un peso específico en el Parlamento que les permita proseguir con sus planes, culminar la legislatura y llegar a las elecciones presidenciales de 2013 con opciones de retener la jefatura del gobierno. nike air max 2017 pas cher En principio, la tarea parece hercúlea. Nike Scarpe Donna A la presión de los grupos más conservadores, se une tanto el declive en el apoyo popular al presidente como la crítica coyuntura económica. Canotta Golden State Warriors Kanken Mini Baratas A primera vista, nada ha cambiado en el país en los dos últimos años. Los mercados siguen abastecidos, y el ajetreo de clientes es continuo a la puerta de los comercios y en los cada vez más entristecidos centros comerciales de las grandes ciudades. Sin embargo, las bolsas ya no van medio llenas, si no más bien inclinadas al vacío. Y aquellos que aceptan pararse en la calle y expresar su frustración en voz alta, se quejan de que mientras los precios vuelan, el valor del rial, el de los ahorros y el de las propiedades inmobiliarias -para quienes las tienen- se deprecian día a día. Al sentimiento de rabia, suelen añadirse, además, el escepticismo en la gestión del gobierno y el hartazgo de políticas hasta la fecha apenas discutibles, como el respaldo al desafío nuclear o la hostilidad a Occidente. Conscientes, Ahmadineyad y sus aliados -entre los que se cuentan también nuevas generaciones de la Guardia Revolucionaria- han decidido cargar el peso de sus esfuerzos electorales en las zonas rurales más empobrecidas y en las provincias periféricas, donde aún tienen acceso casi franco a los recursos del estado. nike air max 2016 goedkoop Regiones más desfavorecidas donde, aunque suene paradójico, el impacto de la supresión de los subsidios ha sido ínfimo, o incluso positivo: a los que casi nada tienen, la escasa mensualidad que el Ejecutivo ingresa por miembro de la familia -en torno a 40 dólares por persona- se convierte en poco menos que una fortuna.

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  • En este escenario, nadie sabe cual es su respaldo real. Aún así, observadores y analistas auguran que los partidarios del presidente sufrirán importantes derrotas en las grandes urbes, pero acumularán numerosas pequeñas victorias a lo largo de la miríada de áreas rurales que componen el grueso del país. cheap albion gold En este sentido, la aparente obsesión del líder supremo de que la participación sea muy alta, superior al 60 por ciento -para demostrar así la unidad nacional frente al boicot de la oposición aperturista y las críticas del exterior- podría, paradójicamente, beneficiar al mandatario. Mens Nike Air Max 90 (En esa misma línea, diversas páginas web opositoras concluyen que el propio Jameneí ordenó al Consejo de Guardianes -segundo órgano de poder en el estado- que redujera la cifra de candidatos vetados para ofrecer de esta manera una mayor sensación de pluralismo, en unas elecciones donde 260 de los 290 diputados que actualmente componen la Cámara pretenden ser reelegidos). Al otro lado, los conservadores -conocidos igualmente por “principalistas- tampoco aparecen como un frente cohesionado. Aunque a principios de enero, poco después de que se abriera el plazo para la presentación de candidaturas, una veintena de esas organizaciones se aliaron en un plataforma bautizada “Frente Unido de los Principalistas” (JMO), lo cierto es que con el paso de las semanas han aflorado discrepancias estructurales. buy albion gold Uno de los primeros en romper la baraja fue el influyente diputado Alí Motaharí, cuñado del presidente de la Cámara, Alí Lariyaní, y enemigo acérrimo de Ahmadineyad. Miembro de una influyente familia de clérigos, Motaharí denunció que sus divergencias “interpretativas” fueron la causa de que el “Frente Unido Principalista” le excluyera, junto a otros, de la lista de candidatos a la reelección por el distrito de Teherán. Tanto él, como otras figuras relevantes de la política nacional como el clérigo Abul Hasan Navvab, vicesecretario general de la Sociedad de Clérigos Combatientes -principal agrupación clerical del país- aspirarán a un escaño en listas alternativas. cheap albion silver El análisis de la candidatura capitalina del JMO y las notables ausencias en la misma permiten entender parte de la cruda y complreja lucha que se libra en el seno de los conservadores. albion gold La lista de 30 aspirantes está encabezada por Gholam Alí Hadad Adel, ex presidente del Parlamento y consuegro del líder supremo -su hija está casada con uno de los hijos de Jameneí. Compra Zapatillas New Balance Junto a él concurren varios ex altos mandos de la Guardia Revolucionaria provenientes de los grupos más retrógrados de esta elite militar -la “Sociedad de Devotos de la Revolución Islámica” (JEEE) y la “Sociedad de Seguidores de la Senda de la Revolución Islámica” (JREE)-, en su inmensa mayoría contrarios a Ahmadineyad. albion silver Sorprende, sobre todo, el reducido número de clérigos y la escasa la representatividad del “Frente de Seguidores del Imam y la Línea del Líder” (JPKER), que defiende los intereses de los bazares y los grandes comerciantes. Los expertos argumentan que el objetivo de Hadad Adel es disputarle la presidencia de la Cámara a Lariyaní, razón por la que habría descabalgado a diputados de peso como el propio Motaharí, o Hamid Reza Katouzian y Alí Abbaspour, a los que se considera cercanos a quien durante años ha sido negociador y asesor para Asuntos Nucleares del líder Supremo. A Larijaní -cuya familia ha acumulado un enorme poder con la ascensión a la jefatura del Poder Judicial de su hermano Sadeq Lariyaní- se le acusa, desde los círculos más ultraortodoxos, de tibieza frente al movimiento de oposición verde y de ambivalencia en pos de una agenda oculta. buy albion gold Jordan Reed Redskins Jerseys Durante años, este político emparentado con influyentes ramas chiíes iraquíes de Nayaf, ha sonado como posible aspirante a la presidencia. A estar representado en la Cámara también aspira un tercer grupo conservador, dirigido por el ex comandante jefe de la Guardia Revolucionaria Mohsen Rezaei, quien ya hizo frente al propio Ahmadineyad en las tumultuosas presidenciales de 2009 y que ahora dirige el Consejo de Determinación, uno de los órganos de mayor poder en el andamiaje de la República Islámica. New Orleans Pelicans Al margen de la lucha han quedado la mayor de los grupos opositores considerados no conservadores o pro reformistas, como el Frente de Participación Islámica -vinculado a la familia del ex presidente Mohamad Jatamí-, la “Organization de Muyahidin de la República Islámica” o el “Partido de los Constructores”, afín al ayatolá Alí Akbar Hashemi Rafsanyaní, hombre del círculo de Jomeini, antiguo aliado de Jameneí, presidente durante los años de la reconstrucción del país (1989-1997) tras la guerra con Irak y enconado enemigo de Ahmadineyad, frente a quien perdió las presidenciales de 2005, igualmente tildadas de fraudulentas. Cam Newton Auburn Football Jerseys La posibilidad de un nuevo amaño ha sido una de las razones aducidas para el boicot por algunos de estos grupos reformistas, un temor que también albergan una buena parte de los “principalistas” y militares más beligerantes. Mirados en lontananza, los comicios legislativos del próximo dos de marzo pueden servir, sobre todo, para intuir los derroteros por los que puede derivar la confusa política iraní ante las elecciones presidenciales de 2013, consideradas trascendentales en el devenir del régimen. Parece asumido que, una vez agotados los dos mandatos que prescribe la Constitución y casi perdidas las opciones de enmendar la Carta Magna que alguna vez albergó -casi en secreto- el propio Ahmadineyad para aspirar a un tercer periodo, su círculo interno tratará de aferrarse al gobierno con un nuevo candidato. Desvanecida la opción de Mashaii, los rumores apuntan al actual ministro de Asuntos Exteriores, Alí Akbar Salehí, un hombre llegado de la ciencia y escasamente ligado a las diferentes familias que guerrean por el poder, y que aparentemente goza aún del favor del líder supremo. Adidas buty dziecięce Para ello, necesitarán doce meses más de calma, que le permitan llegar a la campaña electoral con más de una baza ganadora en la manga. Y aunque el Parlamento no tiene apenas poder efectivo, los acontecimientos de los dos últimos años han demostrado que puede destuir políticas, y políticos. buy albion silver Nike Air Max 2017 Heren grijs Entre bambalinas pende, ademas, la reciente amenaza del líder supremo, quien el pasado octubre, y en plena efervescencia de la polémica con el presidente, insinuó que no sería descabellado pensar que “un día, probablemente en un futuro lejano” desapareciera el sistema presidencialista y la jefatura del Gobierno pasara a ser ejercida por un primer ministro, elegido precisamente desde el Parlamento.

    La dama siria

    El 17 de marzo de 2011, en pleno asedio de las tropas libias sobre la ciudad rebelde de Benghazi, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 1973 que impuso una zona de exclusión aérea sobre el país y autorizó el uso “de todas las medidas necesarias”, a excepción de la fuerza de ocupación, para supuestamente proteger a la población civil. Los bombardeos de la OTAN que se desprendieron de esta decisión cambiaron el curso del alzamiento, sentaron las bases para la guerra civil y facilitaron la caída del dictatorial régimen liderado por Muamar Gaddafi, que hasta entonces parecía controlar el país y la revuelta, pese a las continuas y diarias bajas. La intervención exterior resultó vital para el devenir del conflicto y la suerte del tirano: propició que los rebeldes aseguraran el control de Benghazi, la segunda ciudad en importancia del país, hecho que les permitió avanzar en la coordinación de las múltiples milicias, unificar la acción de las distintas corrientes opositoras y formar un gobierno paralelo, devenido en la alternativa y el interlocutor que necesitaba la comunidad internacional. buy albion gold Casi un año después, existen mínimas posibilidades de que un texto similar sea aprobado para Siria en un futuro próximo por el Consejo de Seguridad, pese a los deseos de una gran parte de la oposición al régimen de Bachar al-Asad. China, y en particular Rusia, se oponen firmemente a cualquier tipo de intervención armada en un país clave para el futuro de la región. Moscú ha exigido, incluso, que se retire de la misma un plan propuesto por la Liga Árabe y apoyado por las principales potencias occidentales, similar al impuesto en Yemen y que exige la renuncia del presidente, la entrega del poder a su mano derecha, la formación de un especie de gobierno interino y la celebración de elecciones en un plazo inferior a un año. albion gold La alternativa es un insulso documento que solo servirá para perpetuar el sangriento impasse en el que se haya sumido un estado donde la violencia y la represión han segado la vida de más de cinco mil personas en casi once meses de protestas. cheap albion gold Pese al oxígeno insuflado por el gobierno de Vladimir Putin, cada vez parece más evidente que la dinastía alawí y su oscura autocracia están sentenciadas, pero queda por saber cuánto durará su agonía y cuantas vidas más se perderán durante la misma. Como apunta el profesor y analista sirio Yazid Sayigh, el régimen es consciente de que no puede ganar, pero tiene aún medios e instrumentos suficientes para resistir y prolongar el trance. “Esta es la segunda vez en varios meses que la crisis siria parece avanzar rápidamente hacia un punto crítico arrastrada por el ímpetu de la combinación de muchos de los mismos elementos (…) Pero aún no se puede esperar un cambio drástico de forma inminente. El régimen tiene aún a su disposición suficiente capacidad de resistencia y recursos -sociales, económicos, y en particular coercitivos- para posponer su caída, pese a que no pueda derrotar a la oposición”, afirma. Las razones son varias, tanto externas como internas. albion silver En el plano de la lucha armada, los rebeldes han conseguido progresar en los últimos dos meses y abrir nuevos frentes. Y aunque todavía no ha logrado ninguna victoria significativa, día a día exigen a la elite militar que protege al régimen más denuedo y mayores recursos para poder controlar las principales ciudades. Fuentes de la oposición confirmaron semanas atrás a este periodista en Damasco que Al Asad no ha desplegado aún toda la potencia de su maquinaria bélico-represiva, pero que a medida que se dilata el enfrentamiento se ve obligado a movilizar más soldados y a recurrir a armas más poderosas. A este respecto, Rusia, principal proveedor de armamento a Siria junto a Irán, es todavía un aliado fundamental para el mandatario. Los sublevados han logrado, además, atrincherarse en algunos de los barrios más populosos y populares de la periferia de Damasco, paso que ha colocado la violencia en el dintel de la hasta la fecha tranquila capital. buy albion silver Sin embargo, carecen de una base sólida en el interior del país -como lo fue Benghazi para los alzados libios- que les permita unificarse, coordinar la acciones de los distintos grupos y ofrecer un refugio seguro para todos aquellos que se avengan a correr el riesgo de desertar o unirse abiertamente a las filas de la oposición. El denominado “Ejército Libre Sirio”, que supuestamente lleva el peso de las operaciones militares- mantiene aún su puesto de mando en Turquía. Y aunque ha consolidado posiciones en amplias zonas del Kurdistán sirio, puntos de la frontera septentrional con Irak, la línea divisoria con el norte del Líbano y los bastiones centrales de Hama y Homs, la ausencia de una “capital rebelde” en el interior del territorio nacional le resta capacidad operativa efectiva en todo el país. Por su parte, el Consejo Nacional Sirio (CNS) -paraguas que agrupa a las diferentes facciones en el exilio y en el que una de las fuerzas dominadoras la constituyen los Hermanos Musulmanes- no ha logrado tampoco el reconocimiento internacional, aunque ha emprendido el diálogo tanto con la Liga Árabe como con actores de peso internacionales, como Estados Unidos y el Reino Unido. cheap albion silver Ni siquiera ha sido capaz de atraer a su seno al denominado Comité de Coordinación Nacional (CCN), compuesto por opositores en el interior y que incluso se ha avenido a conversar con el Gobierno, ni a otros grupos diversos de oposición a un régimen que aún se siente fuerte gracias a los apoyos internacionales que aún le restan. El entorno de Al Asad, por su parte, parece haber aprendido la lección libia y centra su estrategia bélica en impedir que los alzados conquisten una de las grandes urbes. buy albion gold Además de mantener la ficción de que se respeta el plan propuesto por la misión observadora de la Liga Árabe, le faculta para comprar tiempo. Cuanto más se alargue la actual coyuntura, más espacio cree tener para desprestigiar a los opositores, poner de relieve su división, fomentarla y espolear un supuesto programa edulcorado de reformas, en un postremo intento por sobrevivir. Aunque las noticias de masacres y bombardeos se desgranan a diario en la prensa internacional, expertos calculan que el régimen aún cuenta con el respaldo de más de la mitad de la población -o al menos, hay una gran cantidad que aún no se decanta y prefiere mantenerse al margen, sobreviviendo como puede. En la misma línea, el actual punto muerto contribuye a frenar el rápido deterioro de la economía nacional. Aunque el crecimiento de los años previos ha quedado cercenado y las líneas financieras se han visto afectadas, los grandes inversionistas y comerciantes permanecen aún a la expectativa y todavía no han abandonado a la cúpula gobernante. En cuanto a las causas exteriores, la estratégica posición de Siria y las complejas relaciones regionales e internacionales, evitan una acción directa como la que acabó con la autocracia de Gaddafi. El régimen de Damasco constituye el nudo gordiano de un eje que vincula a Irán con el grupo chií libanés Hizbulah -en el poder en Beirut- y el movimiento de resistencia palestino Hamas, todos ellos enemigos acérrimos de Israel. Su eventual desaparición dejaría a la dictadura teocrática iraní huérfana de aliados en la zona, complicaría su comercio de armas y la ayuda financiera que presta tanto a la organización palestina como a su socio libanés, además de colocarle a merced de su otro gran adversario en la región: Arabia Saudí. Una situación que Teherán -y sus acólitos- no están dispuestos a que suceda sin antes luchar, e incendiar la región si es preciso. En las últimas horas, el grupo chií -que esta la fecha había guardado un denso silencio-, se ha apuntado a una pira que -por razones, sobre todo, internas- el gobierno de los Ayatolá parece querer provocar. Un miembro del citado grupo ha hablado ya de forma abierta de un eventual y nuevo enfrentamiento entre la resistencia islámica -brazo armado de Hizbulá- e Israel, conflicto que probablemente desataría una espiral de violencia en una región más convulsionada de lo habitual. cheap albion gold La teocracia persa, por su parte, teme que la caída de la minoría chií-alawí en Siria favorezca la ascensión de un gobierno suní afín a Riad y abra las puertas del Líbano a la dinastía Al Saud, con la que libra desde la pasada década de los ochenta una enconado pulso por influir en Oriente Medio. Desde que Siria e Irán decidieran en 1987 aunar políticas para neutralizar las ambiciones del Irak de Sadam Husein, el reino wahabí se ha erigido, también, en el principal rival de Damasco en la Liga Arabe. Arabia Saudí -dictadura aliada de Occidente en la región- ha sido, precisamente, el promotor en el seno de esta organización regional de un fallido plan de paz -que incluía una misión de observadores-, de la imposición de unas inusuales sanciones económicas -que los principales países vecinos son reticentes a respetar- y de la solución a la yemení finalmente vetada por Rusia en la ONU. Demasiados intereses en torno a la dama en el “Gran Juego” de Medio Oriente.

    Elecciones en Libia: una democracia inaudita

    El próximo 7 de julio, apenas nueve meses después de que el líder libio Muamar Gadafi fuera derrocado y asesinado en una suerte de vendetta nacional, y tres semanas más tarde de lo inicialmente previsto, millones de sus conciudadanos se acercarán por primera vez a las urnas en un ejercicio de democracia inaudito. Ausentes durante más de 42 años de la vida política, los libios deberán ahora elegir una Asamblea Nacional (Congreso Nacional General, CNG) integrada por 200 miembros, cuya principal misión será elegir un nuevo gobierno que sustituya al actual Consejo Nacional de Transición (CNT), redactar una Constitución y convocar un referéndum nacional para aprobarla. Una vez culminado este proceso, los libios retornarán a las urnas para elegir a su nuevo presidente. adidas pas cher Los comicios significarán un primer y esencial hito en un proceso de transición política plagado de densas sombras. Cuestiones como la cantidad de armas que acumulan las distintas milicias, las frecuentes escaramuzas en los lugares donde arraigó la resistencia gadafista, el recuerdo recurrente del federalismo y el creciente peso de grupos islamistas moderados y salafíes proyectan incertidumbre y desasosiego, no solo en el país, sino también en sus vecinos y en el resto de la comunidad internacional. Con el escepticismo que rezuma el proceso en Túnez, y los recelos que despierta la procelosa transición en Egipto, un eventual retroceso en Libia sembraría más dudas sobre las opciones de éxito del denominado segundo despertar de los árabes. “Pese a los múltiples advertencias de los analistas externos, las perspectivas de que se produzca un brote de violencia entre las milicias y el estado parecen escasas durante el voto”, asegura el experto norteamericano, Frederic Wehrey. “De momento, ambas cuestiones han quedado al margen: las reclamaciones de autonomía apenas han avanzado y la violencia se limita a las áreas periféricas, en particular en las montañas del oeste y las fronteras sur”, explica en un reciente artículo. nike tn homme Su optimismo y el de otros expertos procede de la ilusión con la que los ciudadanos libios han abrazado la libertad y el pluralismo. En apenas un año de experiencia democrática, 142 partidos políticos de diverso cuño se han registrado en el país y unos 3.700 candidatos se presentan como aspirantes a uno de los 200 escaños. De ellos, unos 1.200 se agrupan en lo que se podría considerar “nuevo oficialismo” mientras que el resto concurren como independientes. Además, y de acuerdo con la Comisión Electoral, en torno al 80 por ciento de los ciudadanos con derecho a sufragio se han inscrito en el censo que concede derecho a votar. Las dudas residen, sin embargo, en episodios como la reciente decisión de una brigada de asaltar uno de los aeropuertos de la capital para conocer el destino de su desaparecido líder -un antiguo oficial de gadafista que desertó en los primeros días- o el arresto de los miembros de la Corte Penal Internacional (CPI), detenidos durante semanas tras visitar en prisión a Saif al-Islam, el hijo más belicoso del tirano caído. Analistas e investigadores creen que la prolongada e irregular detención de Melinda Taylor y sus colegas, liberados el lunes tras casi un mes en manos de las poderosas milicias de Zintán, es una prueba más del caos político que reina en el país norteafricano. “En la Libia de hoy, el CNT carece del monopolio de la fuerza. buy albion silver Cheap Fjallraven Kanken Kids Es más, es una plétora de milicias regionales la que controla en realidad el país. La explicación más plausible para las maniobras diplomáticas es que la autoridad de transición carece de poder para obligar a las milicias de Zintan a que la liberen, al tiempo que trata de sacar un partido populista a la situación”, escribía días antes de su liberación Jason Pack, investigador del Departamento de Historia de Oriente Medio en la Universidad de Cambridge. “El CNT está claramente atrapado en una guerra total por el poder con las milicias, lo que supone un precedente negativo a la hora de forjar una relación de trabajo entre las milicias y el nuevo gobierno que salga de las urnas”, agregaba. albion silver Un segundo foco de inquietud reside en la complejidad del sistema electoral establecido, confuso, proclive al amaño y con un acusado cariz regionalista. Durante la jornada de votación, más de 1.500 colegios serán habilitados en los trece distritos electorales en los que ha quedado dividido el país. En todos ellos, solo podrá ser elegido un candidato por partido. cheap albion gold Pero mientras que en algunos los libios deberán optar por uno de los miembros de una lista presentada por cada formación, en el resto esos mismos partidos solo podrán colocar el nombre de un único candidato. Además, y según la nueva ley, de los 200 asientos de la futura cámara, 60 quedan reservados para la región este de Libia (Cirenaica), 102 para la región oeste (Tripolitania), incluida la capital Trípoli, mientras que los 38 restantes se repartirán entre las regiones menos pobladas del sur del país. Un reparto considerado injusto por diversos grupos orientales y que llevó la semana pasada centenares de personas armadas a manifestarse frente a la sede del Comisión Electoral en Benghazi y Tobrouk, a asaltar sus dependencias, destruir numerosas urnas e instar al boicot de los comicios. La nueva algarada ha inducido a varias organizaciones a expresar su temor a que un estallido de la violencia obligue a posponer por segunda vez las inciertas elecciones legislativas del sábado y quiebre la frágil transición libia, que de momento no parece tener un destacado ganador. “Dado que no existen encuestas fiables, resulta imposible predecir cual será el resultado”, explica Wehrey. “Pero a la vista de la campaña electoral, las afinidades personales, los intereses regionales, los lazos étnicos y los vínculos económicos prevalecerán sobre las ideologías y las agendas de los grandes partidos”, argumenta. Aún así, todo apunta a que la batalla electoral del 7 de julio en Libia será similar a la que han librado en Túnez y Egipto los grupos islamistas moderados y las fuerzas liberales y laicas, que en ambos estados han quedado relegadas. La bandera de la religión la enarbola en Libia el Partido de la Justicia y la Construcción (PJC), ideológicamente afín a los Hermanos Musulmanes egipcios. Fundado en marzo de 2012, está liderado por Muhammad Sawan, un islamista que sufrió persecución presidio durante la satrapía de Gadafi. Su debut en la escena política fue prometedor: en las elecciones municipales celebradas meses atrás en Benghazi se adjudicó el 48 por ciento de los sufragios, pese a que la capital de la rebelde Cirenaica siempre ha presumido de ser más abierta y liberal. A su vera, el Partido de la Patria Libia (PPL) descolla como la segunda fuerza islamista en el país. Dirigido por el extremista reconvertido Abdel Hakim Belhaj, aboga por un islamismo más conservador y beligerante. Maglie Seattle Sonics Belhaj fue la figura militar detrás de la conquista de Trípoli y controla las fuerzas armadas en la capital y las provincias circundantes, a excepción de Zintan y Misrata. Hombre fuerte en el seno de los servicios de Seguridad e Inteligencia del Estado, su pasado proyecta amargos temores. Durante los años de la dictadura, fue uno de los jefes del Grupo de Combate Islámico en Libia (GCIL), al que se vinculó con la red terrorista internacional Al Qaida. cheap albion gold fjallraven kanken En la misma línea ideológica se sitúan la Plataforma Nacional para la Libertad, la Justicia y el Desarrollo (PNLJD) y el partido del Centro de la Umma (PCU). New Balance 1400 hombre El primero está liderado por el clérigo Ali As-Sallabi y mantiene estrechos lazos con el famoso ulema Yusuf al-Qadarawi, gurú del islamismo más comprometido. Proclive al modelo turco, As-Sallabi se define como nacionalista libio antes que como islamista moderado y aboga por un sistema con instrumentos democráticos que conjugue el islam y las libertades. cheap albion silver En su opinión, la actual autoridad de transición es “demasiado laica”. El segundo es otra de las vertientes del salafismo libio, y en su seno se refugian antiguos activistas del GCIL. En el otro lado del cuadrilátero, luchan por entrar en la nueva entidad democrática formaciones tan heterogéneas como el Partido de Frente Nacional (PFN), sucesor del que durante años fuera el principal grupo de oposición política a Gadafi; la Alianza de Fuerzas Nacionales (AFN), en la que se incluye gran parte de la sociedad civil; la nacionalista Unión de Patriotas (UP) y el Partido de la Cumbre, asentado en Trípoli y principal rival de Belhaj, al que acusa de extremista. El PFN aparece como el más estructurado y el más experimentado de los tres, pero cuenta con una lacra que puede jugar en su contra. Algunos expertos apuntan a que sus lazos con Estados Unidos y el Reino Unido durante los años de oposición en el exilio pueden pasar factura a su líder, Ibrahim Abdel Aziz Sahad, un antiguo piloto bien relacionado en los círculos de la diplomacia internacional. El AFN cuenta, por su parte, con el crédito que le proporciona Mahmud Jibril, quien fuera el jefe del primer gobierno establecido en el país tras la caída y muerte de Gadafi. Criticado por muchas de las milicias, pero reconocido en el exterior, Jibril defiende la integridad territorial del país, la descentralización del gobierno, la reforma de la economía y la necesidad de que impere un estado de derecho. Todos ellos resumen los retos a los que se enfrenta una Libia dividida que no ha sido capaz, en nueve meses, de atajar el que se considera el mayor de sus peligros. Huidas las fuerzas de Gadafi, sus bien dotados arsenales quedaron expuestos al pillaje indiscriminado de las milicias. Peter Bouckaert, director de Emergencias de Human Rights Watch, calculaba en septiembre de 2011 que decenas de miles de armas ligeras, lanzagranadas y misiles habían sido saqueados en la primera semana de guerra. Una parte de ellas emprendieron camino al sur y están ahora en manos de los rebeldes malienses que se han independizado en el norte de ese país. asics pas cher El resto, relucen en las armerías de las tribus y de las milicias, preparadas para ser usadas. “El problema no son solo las armas, sino las ambiciones tribales en un país sin un fuerte sentimiento de identidad nacional. Aunque Gadafi trató de forjarlo, sus políticas de división, tendentes a que ningún grupo le pudiera hacer sombra, son ahora una herencia envenenada”, explica el investigador libio Husein Abdel Hamid. De vuelta en el país tras años de exilio en Europa, cree que el federalismo que tibiamente ha comenzado a reverdecer a través del Consejo de Transición de la Cirenaica -que anima Ahmad Zubayr al-Senussi, uno de los nietos de Idris al-Senussi, el monarca derrocado por Gadafi-, los tenues llamamientos a la independencia llegados de las provincias del sur y el creciente poder de las milicias en el oeste, junto a las discrepancias sobre la aplicación de la Sharía o ley islámica, marcarán el futuro del país. “Además, existe la posibilidad de que algunos de los grupos se radicalice y apueste por la violencia estilo Al Qaida, lo que multiplicaría la inestabilidad, agudizaría las diferencias y obstaculizaría la transición”, advierte. De la misma opinión es Wehrey, quien considera que el principal peligro no procede de los clanes árabes o tuareg que lucha en las zonas del sur o en la frontera con Argelia, sino de la posibilidad de que “Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) trate de explotar el incipiente descontento étnico, la criminalidad y la debilidad del estado para establecerse”. buy albion gold A más largo plazo, los expertos ven como principal amenaza una posible balcanización violenta del país, si el proceso de transición no se consolida. El federalismo ya fue una realidad en Libia en 1951, aunque el experimento duró apenas doce años. buy albion gold Acosado pro las protestas populares, el rey volvió a unir bajo un mismo gobierno la Cirenáica, la Tripolitania y la región sureña de Fezzan. La decisión creó un enorme malestar en los habitantes del este, que tradicionalmente se han sentido marginados. Un sentimiento que se agudizó con el golpe de Estado de Gadafi y se agravó durante los 42 años de dictadura. Julio Jones Alabama Football Jerseys Benghazi devino en la médula de la oposición al nuevo régimen y con el tiempo se convirtió en el germen de la sublevación que acabó con el coronel, además del escenario de su última y brutal represión. albion gold Amarrado su sueño, parece que los cirenaicos no están dispuestos a ceder los frutos de la victoria. “La población no quiere que el estado se rompa. Pero tampoco están dispuestos a regresar al centralismo del pasado. Libia necesita hallar un término medio que le haga feliz”, asegura Wehrey. Nike Air zoom Pegasus 31 damskie Una tarea que, a partir de la próxima semana, recaerá en los hombros de un puñado de hombres (y mujeres) neófitos en una democracia neonata, frágil, vital y dependiente como cualquier sietemesino.