¿Y después de los Tomahawk?

Entre abril de 1991 y agosto de 1992, una vez expulsado y diezmado el Ejército iraquí de Kuwait, Washington invocó una resolución de la ONU para imponer zonas de exclusión aérea en el norte y el sur de Irak. Maglie Oklahoma City Thunder Además de la supuesta protección de las minorías kurdas y chiíes, el objetivo declarado de las mismas era castigar al sanguinario régimen de Sadam Husein, que había osado amenazar los intereses petroleros en el Pérsico. albion silver La medida, denunciada como “ilegítima” por el entonces secretario general de la ONU, el egipcio Boutros-Boutros Ghali, empobreció aún más al ya mísero pueblo iraquí y apenas sirvió para quebrar la voluntad homicida del dictador, al que entonces tampoco se pretendía derrocar pese a sus magras violaciones de los derechos humanos y del daño que infligía a sus ciudadanos. Hizo falta un nuevo interés geopolítico para poner fin a estos desmanes. En 2003, apremiado por la necesidad de impulsar su fallida lucha contra el terrorismo internacional, el entonces presidente norteamericano George W. Bush apeló a una serie de pruebas falsas para ordenar la ilegal invasión del estado mesopotámico; sin un plan alternativo para la reconstrucción y el futuro del país, el mandatario abocó al olvidado pueblo iraquí a una década más de inestabilidad y violencia, y embarró a sus tropas en un avispero del que hubieron de huir con miles de bajas y de muertes a sus espaldas. Diez años después, los tambores de guerra estadounidenses vuelven a propalar el desasosiego en Oriente Medio. ray ban pas cher Acorazados del Pentágono toman posiciones en el Mediterráneo oriental y arman sus lanzaderas a la espera de que el presidente Barack Obama elija como escarmentar al régimen que dirige Bachar al-Asad. Su crimen más visible, un supuesto ataque con agentes químicos que investiga la ONU en el extrarradio sur de Damasco, muy cerca de donde las tropas rebeldes se reúnen desde hace meses para tratar de recuperar la iniciativa que han perdido tras dos años de duro y complejo conflicto fratricida. Una acción punitiva aislada, limitada en sus objetivos, obligada por la promesa del mandatario norteamericano de actuar en caso de que el régimen sirio traspasara la línea roja de las armas no convencionales, pero que en ningún caso persigue la caída inmediata del tirano, como ya se ha preocupado de advertir la Casa Blanca.

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  • “El inminente y muy discutido ataque impedirá que Siria vuelva a utilizar armas químicas, pero dudo que vaya a suponer un cambio en en el transcurso del conflicto sirio”, opina Paul Salem, director e investigador del centro internacional de análisis global Carnegie Middle East Center.

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  • “El lenguaje excepcionalmente duro de la Administración puede concederle a Obama una vía para amplificar la importancia de los ataques, involucrándose rápidamente y parapetándose después tras él”, agrega. Dos son, a priori, las razones para no intervenir de forma decidida en favor de la oposición y mantener aún durante meses un status quo que beneficia los intereses políticos geoestratégicos pero que también significará la muerte de miles de civiles más, lo que parece no preocupar en exceso. La primera, el caos que reina entre los movimientos rebeldes, que en dos años no han sido capaces de arrincnar sus diferencias y crear un frente de mando común que permita unificar la lucha y aprovechar mejor los recursos económicos y militares que llegan desde del exterior. Fjallraven Kanken Large La segunda, el creciente poderío de las milicias yihadistas como “Ahrar as-Shams”, Jabhat al-Nusra” o “el Estado Islámico en Irak y la Gran Siria”, que en el último año no solo han redoblado su capacidad de combate sino que también se han hecho con la gestión civil de amplias zonas del norte y este del país, donde han establecido una suerte de régimen talibán. cheap albion gold Gobiernos vecinos como Jordania e Israel -país este último que durante décadas ha mantenido una interesada paz fría con el clan Al-Asad- se oponen a un colapso rápido de la actual satrapía, con el argumento de que el eventual vacío de poder que se produciría podría ser llenado por esos grupos de fanáticos, a los que financian organizaciones privadas de oposición wahabí radicadas en el Pérsico. Nike Air Max Dames Goedkoop A esta tesis se suma la capacidad de adaptación y supervivencia que está demostrando el Ejército de Bachar al-Asad, que pese a las numerosas bajas sufridas conserva cierta firmeza y ha sido capaz de reinventarse. Asido a las armas rusas -que siguen fluyendo-, al combustible y a la ayuda logística de Irán y al fanatismo de los guerrilleros afines al grupo chiíta libanés Hizbulá, que permiten que permanezca abierto el corredor noroeste entre la capital y el valle libanés de la Beqaa, ha sabido recuperar el pulso de los combates e incluso ha logrado reconquistar posiciones clave, como ocurrió el pasado 5 de junio con la fantasmal localidad de Quseir. Otras razones estratégicas explican este aparente renacer. Nike Air Max 2017 schoenen Comandantes rebeldes admiten que ha sido capaz de controlar las deserciones -que aunque se suceden son menos masivas de lo esperado- y de elevar la moral de la tropa, que lucha hasta la extenuación incluso en las condiciones más precarias, cuando la derrota es evidente. Amari Cooper Alabama Football Jerseys Además, su decisión de abandonar las zonas tribales y remotas le ha proporcionado dos réditos más: uno, le ha permitido concentrar los efectivos y ocultar sus carencias en el combate convencional, que esconde tras una nueva táctica de lucha urbana, en la que parte con ventaja debido a su experiencia durante la ocupación del Líbano (1976-2005). nike air max 2017 pas cher Dos, ha cedido la gestión de esas áreas a los rebeldes, que se han visto obligados a administrar grandes proporciones de territorio sin estar preparados para tan ardua tarea. buy albion gold Kanken Mini Sin esos gastos, el régimen tiene mayor capacidad de maniobra financiera en las localidades que domina, donde sigue abasteciendo los mercados y pagando la fidelidad y los salarios. Consciente de que será una guerra larga, cruel en su desgaste, su única necesidad, la de sobrevivir, le concede una ventaja añadida sobre los alzados, obligados a una victoria que parece no podrán lograr solos. “El ataque no está vinculado a la estrategia diseñada a largo plazo por Washington para Siria, que pretende fortalecer a los elementos moderados de la oposición siria y junto a Arabia Saudí, Qatar Jordania, Turquía y otros, entrenar y vigorizar al Ejército Libre de Siria (Free Syrian Army)”, recalca Salem. Fjallraven Kanken Sale Big “El proceso quizá necesite meses o años para dar frutos. El ataque quizá debilite de alguna manera al régimen, pero es poco probable que altere dramáticamente el equilibrio de poder” en el país, agrega. cheap albion silver Andrew Luck Jerseys asics gel nimbus 14 uomo Con el relativo éxito libio en el horizonte, esta táctica se puso en marcha a mediados de 2012 y desde entonces solo ha sumado abundantes fracasos y tenues avances. albion gold Primero a nivel político: la Coalición Nacional Siria es aún el principal grupo de oposición en el exilio, el ente que negocia y representa los intereses de la mayoría de los alzados frente a la comunidad internacional. Pero no es el único y su cohesión es todavía débil. En su corto periodo de vida, no ha sido capaz aún de acallar las disensiones que carcomen su eficacia ni crear un gobierno alternativo fiable en las denominadas áreas liberadas. En la esfera bélica, el Consejo Militar Supremo, elegido meses atrás, adolece de las mismas carencias. Comandantes rebeldes en Alepo, Idlib, Raqqa, Homs y otras localidades del frente norte, admiten que su autoridad se ha visto reducida por la pujanza de los yihadistas que, curtidos en Afganistán, Yemen, Sudán o el Sahel, dominan amplias barriadas a golpe de pan, metralleta y combustible. Muchos de ellos se muestran reticentes, además, a sumarse a la táctica de la Coalición Nacional Siria, a la que acusan de ser la quintacolumna de Occidente. El último intento por aunar voluntades, unificar el mando, atajar a los muyahidin y sentar las bases para la restablecimiento de la seguridad en caso de eventual victoria salió a la luz la semana pasada, al tiempo en el que se conocían los inhumanos detalles de la masacre en el sur de la capital.

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  • Al parecer, la meta es formar una selecta y heterogénea fuerza de infantería de entre 6.000 y 10.000 hombres, con sede en la localidad meridional de Deraa y base de mando operativa en la vecina Jordania, que una vez preparada e instruida atacaría el corazón del régimen con respaldo internacional, probablemente aéreo y naval. cheap albion gold Sac à Dos Kanken Fjallraven Financiado por Arabia Saudí -que ha colocado cien millones de dólares sobre la mesa y en los últimos meses parece haberle ganado la partida a Qatar y Turquía- y tutelado por Estados Unidos, el modelo asemeja a la estructura de milicias que el Pentágono empleó en 2005 en la provincia suní de Al Anbar para acabar con la insurgencia iraquí y la acción de los grupos afines a Al Qaeda. Conocidas como “Awakening Councils”, fueron un factor decisivo para la estabilidad en el país pero también el caldo de cultivo de inconvenientes futuros como se ha demostrado años después. buy albion gold Documentos de Inteligencia desclasificados recientemente demuestran que enmarañaron las relaciones de poder y concedieron inmunidad política a personajes de dudosa catadura. Matt Cain Jersey Muchos de ellos eran señores de la guerra, caciques tribales dedicados al contrabando de armas y otros negocios ilícitos que ahora siguen practicando amparados por su naturaleza de líderes regionales. La misma armazón se pretendió construir en Afganistán cinco años después y fracasó.

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  • En Siria, responsables de la oposición admiten que se está hablando con todas las partes, incluso con los yihadistas que controlan amplias zonas del noreste del país, pero se insiste en que para evitar el ejemplo de Irak, se pretende reclutarlos como individuos, no como organizaciones, para que su futura asimilación sea más sencilla. Ahmad Jabra, líder de la Colación Nacional Siria, es su bruñidor. Ezekiel Elliott Ohio State Jerseys Manaf Tlass, hijo desertor del eterno ministro sirio de exteriores, uno de sus padrinos militares más relevantes. Deraa, ciudad a la que Jabra y su equipo viajaron recientemente y que está unida a la frontera con Jordania por una amplia autopista, se perfila como su Bengazhi, la localidad del este de Libia desde la que se gestó la caída de Gadafi. “Para Washington es importante que el régimen no se hunda demasiado rápido”, argumenta Salem. Goedkoop New Balance Al contrario, el objetivo es atemperar la violencia, desinflar el conflicto y presionar al régimen para que acepte algún tipo de negociación en el futuro”, agrega el experto, que cree que Bachar al-Asad tiene escasas opciones de respuesta, más allá de seguir resistiendo y confiando en los intereses estratégicos de amigos como Rusia o Irán. De aquellas de las que más se habla, la mayoría parecen poco probables. buy albion silver Siria carece de poder bélico para amenazar de verdad a Israel y Hizbulá no está interesado, de momento, en involucrarse más en un conflicto que podría abrir un nuevo frente de combate con el estado hebreo, minar su posición política nacional y liberar los fantasmas confesionales que atribulan al Líbano. Propagar el pánico y deshabitar las zonas cercanas a las fuerzas rebeldes, se antoja su táctica futura más previsible.

    La obsesión del ayatolá

    En 1987, el entonces hayatoleslam Alí Jameneí (Mashad, 1939) realizó su último viaje a Estados Unidos. bestellen schoenen nike air max 2016 goedkoop Como presidente de la República Islámica, la Asamblea General de la ONU le ofrecía la oportunidad de pasear tranquilamente por Nueva York y hollar así el territorio de una nación a la que consideraba enemiga, y a la que solía atacar con enconado odio. New Balance 574 Pas Cher New Balance 1500 męskie Su discurso no defraudó. Firme en el púlpito y asido a su excelente oratoria, el mandatario enumeró con suficiencia una larga lista de agravios que en su opinión Irán sufría desde antaño -desde incluso aquellos años en los que reinaba el Sha que él mismo contribuyó a derrocar-, y culpó de los mismos a los diferentes inquilinos de la Casa Blanca, ante la mirada atónita –solo en algunos casos, cómplice- del resto de los líderes del planeta. cheap albion gold Al parecer, horas antes de iniciar su diatriba, un alto diplomático europeo le había abordado en uno de los pasillos y le había pedido que intercediera para reparar las viciadas relaciones con Washington. cheap albion gold Según reveló en público el propio Jameneí apenas un año después, su respuesta fue: “Imposible. El asunto de la ONU es una historia. He venido a las Naciones Unidas para hablarle a los pueblos del mundo, y esto no tiene nada que ver con Estados Unidos. Estados Unidos es otra historia”.

    Jameneí no era entonces aún el hombre omnipotente que es hoy. Ni siquiera había alcanzado la dignidad de ayatolá, penúltimo escalón en la jerarquía religiosa chií. New Balance 530 hombre Pero ya ejercía una enorme influencia sobre el gran ayatolá Rujolá Jomeini, el cerebro que orquestó la revolución contra el último Sha de Persia y cambió la faz de Oriente Medio, a cuyos pies se sentaba con devoción para escuchar su consejo y susurrarle el oído. Solo cuando este murió, apenas un año y medio después, se convirtió en el líder supremo de Irán, sin el prestigio y el apoyo que su maestro y predecesor concitó, aunque con una autoridad mayor. A los poderes absolutos que la Constitución iraní -artículo cuatro- otorga al “primer faqih”, Jameneí sumó el control y la lealtad incondicional de la Guardia Revolucionaria, cuerpo de elite de las Fuerzas Armadas. Fundada en 1980 y puesta bajo su tutela -Jameneí era entonces viceministro de Defensa y representante de Jomeini en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional-, esta milicia se había desarrollado y robustecido durante la cruenta guerra fronteriza con Irak (1980-1988) hasta devenir en el relevo del Ejército nacional.

    Purgados los enemigos internos -el nuevo líder supremo contó con la inestimable colaboración de su camarada, entonces amigo y cómplice, Alí Akbar Hashemi Rafsanyaní, que como presidente del Parlamento y del Consejo encargado de elegir al nuevo faqih anuló las reticencias de la casta clerical y facilitó la remodelación de la Carta Magna-, Jameneí se sumergió en una vetusta inquietud que muy pronto devino en obsesión perenne, como muestran los numerosos discursos públicos -y privados- que ha pronunciado en sus más de dos décadas de gobierno: la convicción de que el fin último que persigue Estados Unidos es el cambio de régimen en Irán.

    El punto de partida fue el colapso de la extinta Unión Soviética, que el ayatolá aún explica como la consecuencia de un gran engaño urdido en los sofás del despacho Oval. Admirador de Victor Hugo y lector de autores como Mikhail Sholokhov y John Steinbeck – a los que suele citar para vilipendiar el capitalismo y criticar lo que denomina imperialismo norteamericano-, Jameneí ha argumentado en numerosas ocasiones que la Perestroika fue en realidad una trampa tendida desde los cuarteles de la CIA que debilitó a la URSS y propició su desintegración. Air Jordan 4 Donna A su juicio, el diálogo que emprendieron el entonces líder ruso, Mikhail Gorbachov, y su colega norteamericano, Ronald Reagan, no fue si no la recreación moderna de la táctica del caballo de Troya. La decisión del Kremlin de optar por la apertura frente a la beligerancia permitió a Washington introducir “sus agentes”, instrumentalizar el descontento popular y aprovechar las fisuras económicas para minar la solidez del Estado. “Existe un plan norteamericano muy prolijo para destruir la República Islámica”, aseguró durante una reunión con responsables militares el año 2000. kanken fjallraven “En su imaginación, reviven el plan que condujo a la caída soviética, adaptado a la naturaleza de Irán”, precisó.

    Esta fobia –palpable aún en sus discursos más recientes- se ha agudizado con el discurrir del tiempo, hasta condicionar en exceso la compleja política exterior –e interior- de la República Islámica. En las últimas semanas, Jameneí ha entreabierto, de nuevo, la puerta al optimismo al declarar que “no se opone” a un eventual diálogo con Estados Unidos. Incluso ha autorizado al actual presidente del país, Hasan Rouhaní, a conversar vía telefónica con su homólogo estadounidense, Barack Obama, en un gesto tan inusitado como simbólico. Aunque lo ha hecho con la “boca pequeña”, de forma calculada. De momento, la puerta conduce al mismo estrecho callejón en el que se encuentran varadas las relaciones bilaterales desde que en 1980 se quebraran en mil pedazos, y en el que ya han fracasado tanteos anteriores: para poder avanzar por él y hallar una salida, la teocracia iraní exige a la Casa Blanca “abandonar su prepotencia” y tratar al pueblo persa de igual a igual; reconocer los derechos de Irán -no solo en lo referente a la controversia nuclear, si no también en su aspiración a ser reconocido como potencia regional; levantar todas las sanciones impuestas y, sobre todo, ofrecer garantías absolutas de que su postremo objetivo no es el derrocamiento del actual régimen. Condiciones todas ellas –en particular las dos últimas- casi imposibles de cumplir a corto plazo debido tanto a la presión interna en Estados Unidos como a la influencia de sus principales aliados en la zona, en particular de Arabia Saudí.

    Más allá de una hipotética –y a priori poco probable opción militar-, Jameneí ha advertido en varias ocasiones que la única amenaza para Irán reside en el eventual éxito de cualquiera de las otras tres estrategias que, en su opinión, ha maquinado Occidente: forzar el colapso interno, azuzar la revolución democrática o extremar la presión económica. asics gel lyte 5 hombre negras Para lograr las dos primeras, el líder supremo cree que Estados Unidos y sus aliados habrían recurrido a un mecanismo conocido como “doble soberanía”, una versión actual del aforismo “divide y vencerás” atribuido tanto a Julio Cesar como a Maquiavelo. En su opinión, la primera intentona fallida se produjo durante el mandato del presidente Mohamad Jatamí, adalid de un movimiento de apertura que propició el diálogo -secreto- con Washington, las concesiones en materia nuclear y cierta apertura económica y social. Aquel movimiento reformista se frustró no solo por la presión de los elementos más ultraconservadores del régimen –acérrimos partidarios de la beligerancia- y la falta de voluntad del propio Jamenei, sino también por las interferencias externas y la ambivalencia y la ausencia de coraje de la administración Clinton, en primer lugar, y de la ceguera ideológica –y política- de su sucesor, George W. Bush, en segundo. En un discurso pronunciado en 2008, Jameneí insistió en que, a su parecer, las invitaciones al diálogo deben atenderse con escepticismo ya que siempre existe la posibilidad de que oculten una celada. “Como ya se demostró” a principios de siglo -recordó en cierta ocasión-, cuando pese al deseo de compromiso mostrado por Teherán en tiempos de Jatamí, de las amables palabras dirigidas a Estados Unidos, de la cooperación en la lucha contra los Talibán y de las negociaciones para establecer un gobierno pro americano en Afganistán “el presidente Bush decidió incluir a Irán en el eje del mal”, afirmó.

    La respuesta fue fulminante. En 2005, y preocupado ante la creciente polarización en el seno del régimen, el líder supremo se avino a las tesis de los más radicales y permitió la ascensión a la presidencia de Mahmud Ahmadineyad, un miembro de la nueva generación de revolucionarios apenas conocido en el exterior, pero bragado en los vericuetos del cainita poder iraní. Curtido en la administración local, y sostenido por poderosos padrinos, el nuevo mandatario cegó la vía perforada por su predecesor e comenzó un nuevo capítulo de enfrentamiento y combate con la comunidad internacional. Recuperó el discurso más agresivo y hostil, rompió los sellos colocados por la ONU en las instalaciones nucleares y retomó con más brío y descaro el controvertido programa de enriquecimiento de uranio. New Balance 247 damskie En apenas ocho años, Irán avanzó a gran velocidad por esta senda. En 2010 anunció que era capaz de controlar el ciclo completo de la energía nuclear. Meses después se descubrió que había multiplicado exponencialmente el número de centrifugadoras, la mayoría de última generación; y a lo largo de 2011 revelaba que había comenzado a enriquecer uranio al 19,75 por ciento, en el umbral de la proliferación. sac lancel pas cher La República Islámica se colocaba así en una nueva posición, más favorable a sus intereses: su programa nuclear dejaba de ser un farol para convertirse en lo que es hoy, una realidad turbadora difícil de revertir.

    El segundo mandato del polémico Ahmadineyad -fruto de una trampeada reelección- significó también, sin embargo, el segundo gran sobresalto para el obcecado ayatolá. La agitada campaña y el posterior proceso de votación quedaron marcados por la aparición de un nuevo movimiento pro reforma, liderado en esta ocasión por otros dos viejos miembros del sistema -el ex primer ministro Mir Husein Musaví y el clérigo y dos veces presidente del Parlamento Mehdi Karrubí- y que arraigó con fuerza entre la generación de iraníes más jóvenes. New Balance 996 męskie La burda tosquedad del pucherazo, las contradicciones en el discurso oficial de los primeros días de protestas multitudinarias y la brutal represión que siguió a las mismas -de la que no se libraron ni los dos líderes del denominado “movimiento verde”- retrotrajeron a la sociedad iraní a los tiempos en los que cayó la odiada dinastía Pahlevi. Como si de un cruel deja-vu se tratase, los gritos de “Muerte al Sha” se trocaron por “Jameneí dictador”; en los tejados volvió a resonar el revolucionario grito “Aláhu Akbar” y las calles y plazas rebosaron una vez más de indignados manifestantes. La división entre pueblo y la casta gobernante afloró de nuevo y el líder supremo recurrió otra vez a la infamia de las armas y el terror para acallar a un pueblo que exigía reforma y justicia social. buy albion silver La maquinaria de propaganda estatal retomó la teoría de la conspiración occidental, azuzó viejos fantasmas y el ayatolá entregó la gestión del país al muñidor. Fortalecido, envalentonado, Ahmadineyad se le volvería poco después en su contra. Avanzaría en su programa de reformas propio e incluso retaría al primer faqih al reclamar mayores competencias para el presidente, una amenaza al poder absoluto que el propio Jameneí se ocupó de abortar. En octubre de 2011, en pleno pulso, el líder supremo recordó en público que podría eliminar la presidencia del país, si ello beneficiaba a la estabilidad del país.

    Aquel discurso -pronunciado en la simbólica localidad de Kermanshah- zanjó la polémica y condicionó el resultado de las elecciones presidenciales que se celebrarían apenas un año y medio después. Con el asccenso de Rouhaní -considerado el guardián de los secretos del régimen, Jameneí cree ahora sellado un “amenazador” episodio que arrancó abruptamente en 1997 con la sorprendente elección de Jatamí. Fiel a la teoría de la Velayat-e Faqih (el gobierno de los clérigos), el nuevo presidente conoce a fondo las cloacas de un régimen que ha contribuido a engranar, primero desde la oposición al Sha y después desde los diferentes cargos de responsabilidad que ha desempeñado. Kopen Nike Air Max 2017 Elegido diputado en 1980, su carrera política ha estado vinculada a la diplomacia y a Defensa, terreno este último que le ha llevado ha colaborar estrechamente con Jameneí. Primero como presidente del comité de Defensa del Parlamento y después como vicecomandante par la Guerra (1983-1985), comandante del centro de operaciones de Khatam al-Anbiya -uno de los brazos de la Guardia Revolucionaria- y comandante de la Fuerza Aérea de Defensa (1986-1991). albion gold Muerto Jomeini y enmendada la Constitución, accedió a la secretaría general del remozado Consejo Supremo de Seguridad Nacional, donde ejerció, además, de representante del líder supremo. Tanto Rafsanyaní como su sucesor, Mohamad Jatamí, lo tuvieron a su vera como asesor para asuntos de defensa, e incluso fue el hombre que negoció la suspensión del programa nuclear durante el controvertido gobierno de este último. En 2005, y con la llegada de Ahmadineyad -con el que no comulgaba- dio un paso atrás y salió de la primera línea política hasta que Jameneí lo rescató para gestionar el gobierno en un tiempo de amenaza, cuchillos largos y crisis. Expertos iraníes y extranjeros coinciden en subrayar que su elección respondió, sobre todo, al deseo del líder supremo de borrar la pesadilla de la “doble soberanía”.

    Controlado el “aventurismo” político, a Jameneí parece preocuparle ahora la rápido deterioro que está sufriendo la economía nacional. New Balance 009 męskie Y parece que las culpas las reparte en dos frentes. En primer lugar, las sanciones internacionales, más agresivas y eficientes en los últimos años, (algo que jamás admitirá en público). Poseedor de las segundas reservas probadas de petróleo del mundo, y con un tesoro gasítico único bajo el lecho del golfo Pérsico, Irán ha percibido como su producción de petróleo -y sus ingresos regulares por esta vía- han descendido en los últimos meses, hasta colocarse por debajo de los dos millones de barriles de crudo diarios. La mayoría de las multinacionales extranjeras se han visto a obligadas a abandonar los nuevos proyectos -en particular el denominado “Pars”- y las que quedan -chinas e indias- están más interesadas en la importación de de los recursos energéticos que en la inversión en unas onerosas infraestructuras que se han quedado obsoletas. Matthew Stafford UGA Jersey Los costes de extracción y producción son mayores y ni siquiera el comercio de contrabando los compensa. sac a dos fjallraven soldes El resto de la industria -excepto la militar- boquea igualmente, víctima de una parálisis agudizada por las dificultades de financiación interna y externa. Jordan 4 Sale Vetados en el sistema internacional, inversores y comerciantes se ven abocados a pagar en efectivo o a recurrir a vías alternativas alegales -muchas de ellas establecidas a la otra orilla del Pérsico, en la península Arábiga-, con el sobrecoste que ello conlleva.

    A esta coyuntura habría contribuido, igualmente, la desastrosa gestión de la administración dirigida por el denostado Ahmadinejad. buy albion gold Secundado por una camarilla de ministros elegidos más por su lealtad que por sus credenciales, el mandatario se embarcó durante el segundo mandato en una programa para la supresión de los subsidios, que terminó por destrozar la economía doméstica. albion silver Aunque sobre el papel la teoría parecía la correcta -aligerar los gastos del estado y fomentar la privatización- en la práctica supuso un empobrecimiento de una clase media acostumbrada a consumir por encima de sus posibilidades y vivir del crédito fácil que concedían los bancos. air max pas cher En apenas unos meses, la gasolina quintuplicó su precio. Los ciudadanos comenzaron a toparse con recibos escandalosos de la luz y los precios básicos de los alimentos escalaron. La libra iraní se desplomó y el poder adquisitivo descendió en torno a un veinte por ciento. El impacto fue igualmente psicológico. En 1979, nada más poner pie en tierra tas más de dos décadas de exilio, Jomeini recordó a sus compatriotas que flotaban en un mar de petróleo y les prometió que jamás volverían a pagar por la gasolina. En un intento por reconducir la situación, el propio Jameneí -a instancia de sus asesores- bautizó 2011 como el año de la autarquía. Pero pronto se descubrió que la fatal combinación de mala gestión y sanciones más incisivas había asestado un golpe fatal a la economía nacional (y a la cohesión del régimen), aunque meses antes el propio líder supremo aún insistiese en defender en público que el origen de todo era una conspiración occidental, sin ánimo alguno de autocrítica. “Quieren destruir la Revolución. Y uno de los instrumentos más importantes que han utilizado son esas sanciones económicas. Dicen que no atacan al pueblo iraní, pero mienten. El único objetivo de esas sanciones es arrodillar a la nación iraní. buy albion gold Quieren que el pueblo exhausto culpe a nuestras políticas. Así nos presionan”, afirmó.

    “Jamenei ha olfateado el peligro y ha pedido al nuevo gobierno que arregle la situación. Y Rouhaní ha entendido que el mejor medio para hacer frente al desgaste que producen las sanciones es una suerte de acercamiento, como ocurrió en tiempos de Jatamí, pero con las lecciones aprendidas”, explica Javad, analista iraní que prefiere no revelar su apellido. Antiguo profesor de universidad, investigador e historiador, cree que el líder supremo ha dado luz verde a una negociación seria sobre el programa nuclear porque confía en el nuevo presidente, al que conoce desde sus primeros años de estudiante en Qom, y con el que ha compartió tanto la lucha contra el Sha como la construcción del actual régimen. “Pero seamos realistas, el objetivo no va más allá de reducir la actual presión, al menos de momento”, reitera. Y utiliza para ello las bazas adquiridas en los últimos tiempos. cheap albion silver En el terreno nuclear, el régimen parece haber llegado a un nivel de desarrollo tal que puede hacer concesiones sin que se resienta su capacidad atómica, y de amenaza. Estados Unidos es otra historia, como dijo el propio Jameneí en su postrera visita a Nueva York, hace ahora 26 años. “Hay buenas señales, como la posibilidad de que Irán sea incluida en el proceso de paz de Siria”, afirma Javad antes de insistir en que la última palabra la tiene siempre el líder supremo y de recordar que la historia ha demostrado que el obsesionado ayatolá es un hombre tan ladino como poco fiable. Chaussures Nike “Es un proceso tan complejo, como sencillo de arreglar. Todo apunta a que se eternizará todo lo que dure Jameneí en el poder, pero que nadie descarte sorpresas… de cualquier tipo”, apostilla.

    ¿Diálogo?… Se necesitan valientes

    Confundido y en parte decepcionado, Ahmad H. S. nike air max pas cher confiesa que no entiende su país. cheap albion gold

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  • En enero de 2011 salió con un grupo de amigos a la plaza de Tahrir, henchido de esperanza, impelido por un sentimiento de poder que ahora siente diluido. albion silver Jordan Reed Redskins Jerseys Casi tres años después de que jóvenes anónimos como él asombraran al mundo con una movilización inopinada, observa que el dictador cayó pero que la transformación que tanto ansiaban aún ni siquiera se atisba. cheap albion silver Pese a ciertos avances, el poder efectivo sigue bajo el puño represor, inquisidor y expoliador de la casta militar que una vez dirigió el propio Hosni Mubarak, y en las cloacas del llamado “estado profundo” todavía pululan aquellos que prosperaron a la vera de una satrapía derrocada, pero que parece no destruida. solde adidas chaussures La oposición liberal -heterogénea, quebrada y aún débil-, mantiene su errático devenir, apenas influyente, y los movimientos islamistas -en particular los Hermanos Musulmanes- se aferran a los mismos principios del ayer que generan la desconfianza del resto de las fuerzas nacionales y hacen su alternativa, a día de hoy, inviable. buy albion gold nike tn noir femme “Es duro, pero quizá debamos admitir que hemos perdido la revolución”, concluye Ahmad. Sentado en una terraza del madrileño barrio de las Letras, donde pasa unos días de asueto mientras visita a familiares y amigos, subraya, no obstante, que aún hay tiempo de recuperar ese espíritu de cambio que le llevó a tomar el centro de El Cairo junto a decenas de miles de sus compatriotas. “Todos necesitamos terapia, auscultarnos y preguntarnos que ha fallado… Derrick Henry Jerseys nike air max 1 pas cher y luego pensar si volveremos a ser valientes”, apostilla.

    En apenas dos años y medio, Egipto ha sido testigo de un levantamiento popular contra Mubarak; una primera transición fallida, tutelada y secuestrada por los sempiternos militares y desperdiciada por la oposición, en especial por los Hermanos Musulmanes, que no han sabido entender que la democracia significa pluralismo, respeto, diálogo y consenso, y no autoritarismo parapetado tras la excusa de una victoria electoral, aunque ésta sea legítima; y un golpe de Estado que ha sumido el país en la confusión y la violencia, dividido políticamente en cinco brazos antagonistas -el Ejército, los islamistas, los movimientos liberales y de izquierdas, los salafistas y los “mubarakistas”- y sometido a la amenaza del yihadismo terrorista, que sacude la península del Sinaí y comienza a ser ya una terrible realidad en el alto Egipto y en la propia capital, escenario de varios atentados.

    Avanzado 2013, el gobierno está en manos de juez que durante años defendió las libertades, pero que cultiva estrechas relaciones con la misma casta militar que domina el estado desde los años cincuenta; el presidente, democráticamente elegido, está encarcelado y sometido a un juicio que amenaza con ahondar aún más la fractura social, y cuyo resultado podría agudizar el extremismo en un país donde afloran los odios sectarios e ideológicos; y la transición -boqueante- trata de sobrevivir y reinventarse bajo el palio de un grupo de cincuenta intelectuales, políticos y hombres de armas y de fe dirigidos, entre otros, por Amr Musa, el ex ministro de Asuntos Exteriores que Mubarak destituyó a mediados de la década pasada cuando su estrella comenzaba a relucir demasiado. cheap albion gold goedkoop nike air max 2017 Este comité, designado al margen del pueblo, tiene previsto presentar en las próximas semanas un texto enmendado a la Constitución aprobada bajo el gobierno islamista, y que antes de ser conocido ya ha sido reprobado por una parte del sector religioso de la población y por movimientos liberales que denuncian la intromisión del Ejército.

    Viciada la atmósfera, dos son los horizontes que parecen dibujarse. Air Max 95 El primero pasaría por la consolidación de un proceso de transición inclusivo en el que todas las fuerzas cedan y cuyo objetivo último sea convertir al Ejército en actor secundario, en mero garante de la seguridad. La flexibilidad y la audacia, aún no demostradas por ninguna de las partes, serían la clave. nike pas cher nike air max 2016 blauw Los Hermanos Musulmanes deben cerrar el capítulo Mursi, recuperar el control de sus bases -alineadas con las facciones más radicales de la cofradía y más proclives a las tesis salafistas-, reconocer sus errores de gestión económica y gobierno, arrinconar sus tradicionales ambiciones proselitistas y entender que el pluralismo -y el laicismo- forma parte del ADN del pueblo egipcio. Herschel Walker Jerseys Esta misma semana, un grupo adscrito al ala más razonable de la Hermandad sugirió la posibilidad de entablar ese diálogo, aunque sin especificar con quien ni en que condiciones. albion gold Adidas Dames En jerga política se diría que es “un paso en la dirección correcta”. Air Jordan 13 Donna el primero e ineludible para afrontar la crisis. buy albion gold Pero parece que aún no es la tendencia mayoritaria en la cofradía.
    Los movimientos liberales e izquierdistas deben, por su parte, concienciarse de que el enemigo común de la futura democracia es el férreo generalato, ampliar su radio de acción para conectar con barrios y aldeas -donde los islamistas (incluidos los salafistas) aún son más fuertes- y comprender que los Hermanos Musulmanes y el islamismo en general no se pueden aislar, están tan arraigados en la sociedad egipcia, que su colaboración y complicidad -a través de un diálogo que fortalezca a su vertiente más moderada y pragmática- se antojan perentorias para el futuro.

    Cartoon: Egypt presidency (medium) by sinann tagged egypt,presidency,morsi,hieroglyphs,balk,walk

    Parece la tarea de Sísifo, pero hay resquicios en los que, como dice Ahmad, aún se albergan optimismos. nike air max Más allá de la cúpula ahora reprimida, hay elementos dentro de la Hermandad que abogan por una vía alternativa a la excluyente que defienden Mursi y el actual guía supremo, Mohamad Badia, y a la intransigente que promocionan aquellos que en las bases -todavía muy amplia y combativa- apuestan por la radicalización e incluso pregonan el fanatismo. buy albion silver asics onitsuka tiger hombre fjallraven kanken large 20 L Solos, sin apenas relevancia, demandan una mano tendida (que ahora no encuentran) tanto del Ejército, como de la Justicia y de los movimientos liberales. Lo contrario tiene aroma a sangre derramada y a odio enquistado. adidas 2017 pas cher Recuerda a la Argelia de los noventa o al Irak contemporáneo. Nike Air Max Baratas En definitiva, a ese segundo confín no deseado, teñido de muerte, represión, pobreza, terrorismo y cobardía.

    El año que cayó el líder…

    Avanzado 2004, un inusitado movimiento de protesta se instaló en la hasta entonces doliente pero estoico pueblo egipcio. cheap albion gold Unidos en una efímera plataforma denominada “Kifaya” (Basta) y al grito de libertad y democracia, movimientos de izquierdas, grupos de intelectuales y asociaciones afines a los Hermanos Musulmanes lograron vertebrar el descontento que, al socaire de una errada transformación económica, crecía entre las clases más acomodadas, y plantar con ello la semilla del alzamiento popular que siete años después el Ejército utilizaría para derrocar a Hosni Mubarak. Egipto había dejado definitivamente atrás el sistema socialista instalado en la década de los sesenta y abrazado la doctrina capitalista con la que el entonces presidente egipcio pretendía modernizar el país. Apadrinado por Estados Unidos, el mandatario dio luz verde a finales de la década de los noventa a un proceso de apertura económica y de privatizaciones que entregó los exangües y obsoletos recursos del estado a una serie de especuladores que no desaprovecharon la ocasión para lucrarse. cheap albion gold Nike Air Max Dames Asidos a la sombra de los dos hijos del dictador, Alaa y Gamal -este último con la pretensión, además, de convertir la satrapía de su progenitor en una suerte de dictadura hereditaria, al estilo sirio-, la nueva oligarquía creó una estructura política y social paralela al servicio de una nueva doctrina económica: compraba barato, no invertía una sola libra en la modernización de la empresa, y la vendía al cabo de un tiempo a inversores –normalmente extranjeros- con un beneficio escandaloso. nike tn pas cher Al mismo tiempo las importaciones aumentaban, una superficial modernización se imponía y el país comenzaba a crecer a buen ritmo, aunque desequilibrado, sin percatarse (o quererse percatar) de que la mejora en las cifras macroeconómicas apenas tenía un reflejo similar en la vida real de la mayoría de los egipcios.

    http://english.ahram.org.eg/Media/News/2011/7/30/2011-634476319776965069-696.jpgAhramonline

    Las consecuencias de tal política, aplaudida e incentivada desde el exterior, no fueron extrañas. Mayor precariedad laboral, incremento de la inflación y del paro (especialmente entre los jóvenes), corrupción desmedida, ensanchamiento de la brecha social y una indignación creciente, que se multiplicó y extendió a otros sectores de la sociedad a lo largo de la primera década del siglo XXI. Acuciada por el consumismo promovido desde las instituciones, la clase media egipcia se vio inmersa en un complejo círculo vicioso de deseos y frustraciones que deterioró su estatus, ensombreció su futuro y a la postre hizo su devenir insostenible. buy albion gold Al tiempo que el mercado se saturaba de productos novedosos (y apetitosos) como la telefonía móvil o la televisión por satélite, incrementaban las penurias para llegar a fin de mes. Los bancos se sumaron a la moda del crédito fácil, y las facturas obligaban a muchas familias a encadenar trabajos de sol a sol para tratar de encajar una difícil fórmula que combinaba gastos excesivos, préstamos sobre préstamos e ingresos raquíticos. Teddy Bridgewater – Louisville Jerseys Nada nuevo en una sociedad que como muy bien retrata Naguib Mahfouz en El año que mataron al líder (Martinezroca) siempre ha vivido abonada al pluriempleo para sobrevivir a la miseria. cheap albion silver New Balance buty dziecięce La diferencia es que si bien antes la división entre ricos y pobres se asociaba a la fatalidad divina y por tanto era aceptada con resignación musulmana, en una sociedad más desarrollada, mejor educada e informada –gracias, sobre todo, a la popularización de la televisión por satélite y en menor medida por la irrupción de internet-, la percepción creciente era de injusticia social. buy albion silver asics gel nimbus 14 mujer Esa sensación de engaño, unida a la indignación de una burguesía asfixiada y el hartazgo de una clase obrera igualmente explotada y depauperada, fueron el detonante de las manifestaciones que en enero de 2011 contribuyeron a cercenar los treinta años de dictadura de Hosni Mubarak. Pese a la percepción inicial, la prioridad de aquellos que abarrotaron el centro de El Cairo no era la democracia, si no el castigo de quienes habían asaltado las arcas del estado y sumido el país en una orgía de prevaricación, favores y corruptelas. asics tiger donna En un principio, el dedo acusador señaló al presidente y la camarilla de tecnócratas y nuevos ricos que escoltaban a su hijo en un sueño sucesor que gran parte de la sociedad consideraba inmoral, y al que se oponía con muda obstinación la oligarquía castrense. Al margen quedó precisamente la casta militar, pese a que controlaba una porción importante el tejido económico del estado y acumulaba riquezas, privilegios y prebendas incluso mayores que la nueva cleptocracia civil. http://media.cagle.com/96/2013/07/04/134139_600.jpg Parapetado tras ese falso papel de garante de la estabilidad, el generalato egipcio aceptó embarcarse en un proceso de transición pseudo democrática que creyó poder controlar hasta que el 12 de agosto de 2012 el nuevo presidente, Mohamad Mursi, emitió un decreto por el que ampliaba sus poderes al tiempo que reducía los de la cúpula militar, y amenazaba con ello su tradicional status. albion silver Veterano miembro de los Hermanos Musulmanes –organización ilegalizada por el propio Ejército en 1954, dos años después de la asonada que derrocó al rey Faruk-, el objetivo del primer presidente civil egipcio en seis décadas era desmilitarizar el estado y legitimar la opción política moderada frente a aquellos colegas de la cofradía que exigían una islamización más profunda y radical. albion gold Asics Kinsei 5 damskie Su aventura apenas ha durado un año. Presionados desde todos los rincones, Mursi y los principales dirigentes de la Hermandad penan su fracaso en las cárceles del estado mientras el ala más radical de la organización, fortalecida por el golpe de Estado dado el pasado 3 de julio por el nuevo hombre fuerte del país, el general Al-Sisi, combate en las calles y promete más sangre en el camino de Alá. buy albion gold Víctima de los numerosos errores de los islamistas (muy divididos), pero también de la falta de colaboración y entendimiento entre los Hermanos Musulmanes y el resto de fuerzas políticas y sociales del estado, laicas y religiosas, que –igualmente disgregadas- no han sido capaces de ofrecer una alternativa coherente y que en muchas ocasiones han remado en dirección contraria (a veces incluso en línea –consciente o no- con los deseos totalitarios de la dictadura castrense); de la artera ambición de un Ejercito compacto, que jamás ha tenido intención de ceder el poder y ha optado por la violencia para proteger sus prerrogativas; y de la inoperancia de una comunidad internacional, asida a sus intereses, crónicamente desorientada y que no ha sabido entender la esencia de la revuelta, la supuesta “primavera egipcia” ha devenido, definitivamente, en un cruento invierno que se prevé largo y dramático. Dinamitada a corto plazo la posibilidad de una necesaria reconciliación nacional, dos son las certezas: la primera, que el pueblo ha recuperado su dignidad y está dispuesto a luchar por sus derechos hasta la extenuación, sea cual sea su ideología; la segunda, que mientras el generalato prevalezca en su actual política, la democracia será imposible, la regeneración social y económica una quimera y la inestabilidad crónica. nike tn pas cher Las dudas son muchas más, casi todas poco halagüeñas.

    Rouhani: el guardian de los secretos

    “Esta victoria es la victoria de la sabiduría, la moderación y el conocimiento sobre el fanatismo y la mala conducta”.

    Hasan Rouhani tras ser elegido presidente de Irán

    El 16 de octubre de 2011, más de dos años después de que el presidente Mahmud Ahmadinejad fuera reelegido en un proceso electoral irregular, el líder supremo de la revolución iraní, ayatolá Alí Jameneí, sorprendió a propios y extraños con una reflexión que sonó a amenaza. Ante una multitud que le vitoreaba en la histórica ciudad de Kermanshah, la máxima autoridad iraní sugirió la posibilidad de que “en un futuro lejano” la presidencia del país desapareciese y retornara la figura de un primer ministro elegido por el Parlamento. Matt Holliday Jersey “El sistema de la República no se resentiría”, precisó Jameneí en un mensaje cuyo destinatario era de sobra conocido. En aquellos días de otoño, Irán había recuperado la estabilidad política a golpe de barrote y estaca, pero la economía seguía su imparable deterioro, espoleada por la pésima gestión de un mandatario que había traicionado su confianza. Cómplices en el primer mandato –ambos observaban con recelo los anhelos aperturistas de la administración reformista encabezada por Mohamad Jatamí-, la relación había comenzado a malograrse definitivamente tras la reelección de Ahmadinejad, fraudulenta en exceso, incluso para los estándares del ladino ayatolá. El líder supremo no solo se vio obligado a empeñar su palabra para evitar la fractura nacional, sino que hubo de recurrir a la violencia más cruel para reprimir la oleada de protestas que inundó calles y plazas del país. cheap albion silver Pagado de sí mismo –cuenta la leyenda popular que cada noche alguien se acerca a su alcoba para susurrarle una nana de elogios-, Jameneí sintió el odio y padeció, además, el oprobio de ver como “su pueblo” le insultaba y asociaba su nombre al adjetivo dictador, tal y como sucediera treinta años antes con el sátrapa que él mismo ayudó a derrocar. http://www.toonsmag.com/tmcontent/uploads/2013/06/ROWHANI-1-1024x710.jpg

    Hasan Bleibel http://www.toonsmag.com/iran-new-president/

    Envalentonado y petulante, Ahmadinejad no solo no agradeció el respaldo del líder, sino que prosiguió con sus maniobras para acaparar un mayor espacio de poder. Primero, colocando a sus peones en el Ejecutivo con el ánimo de desplazar a la vieja guardia y perpetuar a los “principalistas pragmáticos” en el timón del gobierno. solde adidas chaussures pas cher El primer gabinete que presentó para su consideración estaba copado por sus afines –en su mayoría civiles sin credenciales revolucionarias y jóvenes miembros de la Guardia Revolucionaria- y carecía –por vez primera- de clérigos, el sector más influyente del estado. Como era habitual, Jameneí vetó varios nombres e impuso el del ministro de Inteligencia, cargo que tradicionalmente corresponde a un religioso. La designación de Heidar Moslehí, un hombre de fe cercano y fiel al líder, abrió una nueva vía de conflicto entre ambos. En mayo de 2011, Ahmadinejad anunció el cese de Moslehí. Pero apenas dos horas después, Jameneí ordenó que fuera reintegrado en su puesto. El presidente dobló entonces la apuesta con un desafío insólito en la República Islámica. Women Air Jordan 12 Se ausentó sin motivo de dos Consejos de Ministros, se aisló de la vida pública y durante dos semanas mantuvo a la nación en vilo. Cuando regresó, inició una campaña para denunciar un complot ultraconservador contra sus incondicionales y en particular contra su consuegro, Esfandiar Rahim Mashaí, un oscuro político al que Jameneí vedó para el puesto de vicepresidente y al que se acusaba de ser un vividor irreverente y anticlerical. No contento con ello, Ahmadinejad reclamó, asimismo, más atribuciones para la presidencia, que en su opinión debía ser la segunda institución del estado, por encima tanto del Consejo de Guardianes como del Parlamento. El líder sabía a ciencia cierta cual era la estrategia. En 1989, siendo él mismo presidente, había echado un órdago similar. En aquel tiempo, el poder estaba en manos del bruñidor de la revolución, el gran ayatolá Rujolá Jomeini, y la presidencia era un cargo meramente institucional, menos influyente que el de el primer ministro. Con la ayuda de Alí Akbar Hashemí Rafsanjaní, quien después le sucedería, Jameneí conspiró para desposeer al entonces jefe del Ejecutivo, Mir Husein Musaví, y eliminar un cargo que ahora, treinta años después, amenazaba con restablecer. En este sentido, la elección de Hassan Rouhani, un clérigo conciliador de impecables credenciales revolucionarias, como nuevo presidente del país destila dos certezas y un manojo de incertidumbres. buy albion gold La primera, la confirmación de la existencia de ese pulso en la cúpula del poder iraní -que casi nadie se atrevió a certificar entonces y que algunos expertos creen que escribió su último capítulo el pasado enero, fecha en la que el Consejo de Guardianes, órgano controlado por Jameneí, vetó la candidatura presidencial de Mashaí y de todo aspirante vinculado de alguna forma con la camarilla de Ahmadinejad. La segunda, que el líder supremo apuesta por la presidencia como vía para reconducir la política nacional, erradicar tensiones y discrepancias, recuperar la estabilidad y acercar las posturas de ultraconservadores y aperturistas en favor de la unidad nacional y en defensa del proyecto teocrático. Nacido en 1948 en la aldea de Shorke (provincia de Semnan) en el seno de una familia acomodada “religiosa y revolucionaria”, Rouhani es, ante todo, un hombre del régimen, fiel a la Velayat-e Fiqh (gobierno de los clérigos) y conocedor de casi todos los secretos, ya que su vida ha discurrido íntegramente en la sala de máquinas de la República Islámica. New Balance 009 damskie http://media.cagle.com/176/2013/06/12/133099_600.jpg Hijo de un pastelero, alumno aventajado y brillante, a la edad de 12 años se trasladó a la ciudad santa de Qom para emprender la carrera religiosa. albion silver Allí cambió su apellido persa –Feridum- por el actual, que significa comunidad de clérigos islámicos, y entró en contacto con el círculo del gran ayatolá Rujolá Jomeini, del que se hizo entusiasta adepto. Casado y padre de cinco hijos –uno de los cuales murió asesinado en extrañas circunstancias cuando había cumplido los 20 años- el régimen del Sha le envió al exilio en París a finales de los años setenta por predicar en favor de las tesis de Jomeiní. buy albion silver Allí se sumó al círculo más estrecho del clérigo, junto al propio Rafsanjaní, como predicador entre los jóvenes iraníes que vivían en Europa. Regresó con los alzados y formó parte del primer gobierno en la sombra. Asentada la revolución, fue elegido miembro del Parlamento, adscrito a los comités de seguridad. Después, durante los años de conflicto armado con Irak (1980-1988) fue director del Consejo Supremo de Propaganda para la Guerra, director del Mando Aéreo Nacional y, brevemente, sub-comandante jefe de las Fuerzas Armadas. En su currículum vitae también destaca su participación como negociador clave en las conversaciones secretas que EEUU e Irán mantuvieron en 1986 para solucionar el enredo de la Contra nicaragüense y la liberación de rehenes norteamericanos en el Líbano. Muerto el padre de la revolución, y con Jameneí al frente del país y Rafsanjaní del Gobierno, pasó a la dirección de Inteligencia y se convirtió en el representante del líder supremo en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional antes de entrar a formar parte, en el año 2000, de la Asamblea de Expertos, que elige a la máxima autoridad del estado y tiene potestad para exigir su renuncia. “No es un progresista, sino un “insider”, amable y confiable, cuyo principal cometido es preservar la actual estructura”, explicaba el periodista iraní Karim Sadjadpour al Comité de Asuntos Exteriores del Congreso norteamericano poco después de que Rouhani arrasara en primera ronda y ganara con sorpresa las elecciones presidenciales, con más votos que los denominados candidatos conservadores juntos. “En su campaña no hablaba de democracia o reforma, sino que apostaba por moderar el estilo de gobierno sin alterar la sustancia de las políticas nacionales de la República Islámica”, recordaba. “Su victoria es más el reflejo del profundo desencanto que existe en el país que un apoyo explícito a su persona”. Con fama de moderado y reflexivo, su inesperada victoria ha desatado un sentimiento de alivio y esperanza, fruto quizá del desconocimiento del personaje. buy albion gold Javier Baez Authentic Jersey Una expectativa que como subraya el propio Sadjadpour debe atemperarse. En numerosos análisis se ha explicado su triunfo como una derrota o un golpe al líder supremo y la ambiciones de los ultraconservadores. Como la resurrección del movimiento reformista que quedó cercenado tras las cruentas protestas de 2009. Sin embargo, observado sin la premura de lo imprevisto –y consciente de que analizar en Irán es conjeturar- parece que su elección puede transmutarse en una artera treta urdida por el líder supremo para estabilizar la nave, reconciliar a sus tripulantes y rehabilitar su imagen y la del país sin apartarse de sus principios. Golpeado por las sanciones económicas y financieras impuestas por la comunidad internacional a causa de las sospechas que levanta su programa nuclear civil y receloso por el impacto de las revoluciones en otros estados de la región, Jameneí es consciente que el régimen no puede permitirse una guerra interna como la que se libró durante los primeros años del segundo mandato de Ahmadinejad. http://www.chinadaily.com.cn/cndy/attachement/jpg/site1/20130617/0278627486011328a06725.jpg

    http://www.chinadaily.com.cn/cndy/attachement/jpg/site1/20130617/0278627486011328a06725.jpg

    Y Rouhani parece el cancerbero perfecto para evitarla. Al contrario que Jalilí, al que se considera elusivo, problemático e intelectualmente más limitado, el nuevo presidente tiene fama de hombre flexible, versátil y camaleónico, que siempre antepone los intereses del Estado. Sirva un ejemplo: en 1999 arremetió contra el grupo de estudiantes que protestaban en la residencia de la Universidad de Teherán, y pidió la pena de muerte para aquellos implicados en los disturbios que segaron la vida de una persona. En 2009, como director del Centro de Investigación Estratégica del Consejo de Discernimiento, pero sin hacerlo de forma personal, criticó la represión de aquellos que se manifestaban contra el pucherazo electoral. Esta facultad para navegar en las aguas procelosas de la política iraní sin traicionar sus principios le coloca en disposición de alcanzar este objetivo. Uno de sus primeros pasos antes de ser investido ha sido convocar a Mohamad Reza Aref, el único candidato reformista que pudo presentarse a los pasados comicios y que se retiró en plena campaña en favor del propio Rouhani. El objetivo, crear un nuevo partido que ya tiene un nombre y una iconografía altamente simbólica: “esperanza para Irán” escrito en letras verdes, el color que eligieron los contrincantes de Ahmadinejad en 2009. albion gold Similares cualidades le alumbran en política internacional, escenario en el que se labró una imagen de hombre conciliador durante los años en los que ejerció como negociador jefe del programa nuclear. El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, lo recuerda como una persona dialogante con altas miras, visión global y disposición a hacer negocios. adidas gazelle uomo rosse Francois Nicoullaud, embajador en Irán en aquellos años (2003-2005), subraya, además, que tiene, una inusual capacidad: puede hablar al oído del líder supremo y lograr que este le escuche. No en vano, asegura, fue Rouhani quien entonces convenció a Jameneí de que congelase el programa nuclear y apostara por la vía de la conciliación, sin renunciar a los derechos. El nuevo presidente no se aparta de la tesis oficial, pero frente a las ambiciones de un amplia parte de la cúpula militar –que desea la bomba- cree que este no debe ser el objetivo último. Su política en la época del diálogo fue meridiana: programa nuclear sí, negociación con Occidente también. Al tiempo que conversaba y suspendía el enriquecimiento, Irán proseguía con la compra de material específico para avanzar en su programa civil. cheap albion gold La elección de Rouhani sutura, también, un pedazo de la brecha abierta entre el líder supremo y la casta clerical, gran parte de la cual vigila a Jameneí con suspicacia desde que fuera elegido hace 20 años. El regreso de un clérigo a la presidencia –tras la desastrosa experiencia de colocar a un civil- complace una de sus principales reivindicaciones de los últimos años. A.J. McCarron Alabama Football Jerseys También amaina el desasosiego del Poder Judicial –igualmente enfrentando al presidente- y de una parte de la Guardia Revolucionaria, que observaba como oficiales más jóvenes a acumulaban mayores cuotas de poder político y económico, espoleados por el afán privatizador de Ahmadineyad. A la lista de aptitudes, Rouhani suma la reflexión y su capacidad de gestión. Al contrario de Ahmadinejad, que optó por la confrontación con Occidente a través de sus exabruptos contra Israel, Estados Unidos y el holocausto, el nuevo mandatario se siente más cómodo en el discurso de “diálogo de civilizaciones” aunque no por ello abandonará la retórica anti-sionista, como se ha visto, ya que es este uno de los pilares de la propaganda política de la República Islámica. Cierto es que la atmósfera internacional también influye. La retórica beligerante tiene mejor recorrido en Irán cuando el oponente también la utiliza, como hizo George W. Bush en su segundo mandato al incluir al régimen iraní en su afamado “eje del mal”. La sensación es que Rouhani moderará el tono, más en la línea de la Administración Obama, aunque ello no significará que la República Islámica renuncie a sus sus bastiones políticos –la lucha contra la arrogancia mundial y la defensa de los oprimidos- y a sus dos eslóganes de cabecera: Muerte a América, Muerte a Israel. Tampoco a su estrategia regional, aunque tratará de edulcorarla como ocurrió en la época de Jatamí: una de sus primeras declaraciones ha sido para apoyar el gobierno de Bachar al Asad en Siria. El futuro presidente tiene, asimismo, fama de buen gestor. Con una inflación oficial del 30 por ciento –extraoficialmente se calcula que es casi el doble-, el paro en torno al 12 por ciento -en su mayoría jóvenes menores de 30 años- y el rial en caída libre –se ha depreciado más de un 20 por ciento en los últimos meses debido, sobre todo, a la falta de liquidez y de crédito a causa de las sanciones internacionales, que han limitado las exportaciones, incluso de crudo, y encarecido las importaciones-, Irán bordea el desastre. De momento, los canales irregulares –exportaciones clandestinas, economía sumergida, estraperlo- y la amplia red de ayuda social mantienen los mercados llenos y aventan la posibilidad de una revuelta popular, que tanto preocupa al líder, aunque se desconoce por cuanto tiempo. A ello se añade la desastrosa gestión económica de Ahmadinejad, cuyas propuestas fueron sistemáticamente torpedeadas por el Parlamento, que controlaban los ultraconservadores. cheap albion gold El plan para erradicar los subsidios a la gasolina, los alimentos y otros productos de primera necesidad parecía acertado, pero su aplicación ha sido un completo fracaso. En parte por el boicot, pero en parte también por el equipo del que se rodeó el todavía presidente. Atlanta Hawks Ahmadinejad valoraba la amistad y la fidelidad por encima de la excelencia profesional, y colmó la administración de gestores mediocres, de acólitos más preocupados por hacer pasillos que por resolver problemas desde sus butacas. Con Rouhani se espera que los expertos y los tecnócratas recuperen su puesto. La tarea se antoja ardua. En su discurso de la victoria Rouhani prometió la liberación de los presos políticos –se calcula que hay cerca de 800 en Irán-, garantías para los derechos civiles y “la recuperación de la dignidad nacional”. Más apertura, más diálogo y un Irán más parecido a los primeros años de presidencia de Jatamí, en los que se gestó la esperanza de reforma. La primera prueba de fuego le espera a la vuelta de la esquina: la posible liberación de los dos candidatos derrotados, líderes del movimiento verde, que denunciaron el fraude electoral en 2009: el ex primer ministro Mir Husein Musaví y el ex presidente del Parlamento, Mehdi Karrubí, en arresto domiciliario desde entonces y de los que nada se sabe. Parece un objetivo factible frente a la tarea titánica que tiene encomendada. Salvar la economía y cambiar el rostro exterior del régimen. Al igual que Jatamí en 1997 juega, a priori, en terreno hostil: el resto de las instituciones del estado – la Guardia Revolucionaria, el Consejo de Guardianes, los grupos Basij, el Parlamento, la Asamblea de Expertos, la Judicatura y el ministerio de Inteligencia están dominados por elementos conservadores afines al líder. La diferencia reside, sin embargo, que él le habla a los ojos desde que ambos eran dos jóvenes clérigos revolucionarios que, junto a Jomeini, aspiraban a derrocar al último Sha de Persia.

    Golpe a la democracia en Egipto ¿La experiencia de Argelia o el ejemplo de Turquía?

    El pasado 12 de agosto, el entonces recién elegido presidente egipcio, Mohamad Morsi, sorprendió a todos con un movimiento inusitado que parecía multiplicar su poder y borrar las huellas del pasado que aún lastraban la incipiente revolución en Egipto. cheap albion silver asics gel kinsei 5 donna En un escueto pero contundente comunicado, anunciaba el cese del entonces jefe del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF, en sus siglas en inglés), el mariscal Hussein Tantawi. Él había sido un elemento esencial en el golpe de estado encubierto que, azuzado por el clamor y la indignación popular, había acabado un año antes con la dictadura de Hosni Mubarak, y uno de los tutores de una transición que ya en aquellos días avanzaba con enorme dificultad, lastrada por la creciente división del país y los anhelos indisimulados de poder de los Hermanos Musulmanes. Cheap Nike Air Max Shoes UK La cúpula militar carecía de apoyo entre la población, que los observaba como una rémora del ayer más preocupada por asegurar los privilegios de la casta militar que de inducir un genuino tránsito a la democracia. asics gel kayano 21 męskie Sempiterno ministro de Defensa –fue nombrado por Mubarak en la década de los ochenta-, su presencia generaba incertidumbre entre las denominadas fuerzas progresistas y oprobio entre los islamistas, que recodaban el brutal papel que desempeñó el Ejército en la represión de la ola de terrorismo islámico que sacudió Egipto en los pasados noventa. La nota presidencial incluía otras dos bombas de profundidad que ahondaban la sensación de que Morsi y la cofradía apostaban fuerte para deshacerse de la sombra de una institución que se resistía a retirarse a sus cuarteles y ceder el poder. cheap albion gold La primera, la anulación de la orden constitucional impuesta por los militares semanas antes de la elección de Morsi, que limitaba los poderes de la presidencia y permitía al SCAF intervenir en política en caso de “emergencia nacional”. air max pas cher La segunda, el nombramiento del general Abdel Fatah al-Sisi como ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas. Al-Sisi, un hombre sin experiencia en combate, era entonces el general más joven del Ejército egipcio y se le consideraba afín a la Hermandad. A pesar de que las protestas volvían a repetirse en las calles, el viento parecía soplar a favor de los Hermanos Musulmanes. Habían ganado las elecciones presidenciales en un proceso democrático no exento de irregularidades y la principal amenaza, los militares, que ya una vez, en la “malhadada” década de los cincuenta, le habían “traicionado”, aparentemente estaban bajo control.

    Diez meses después, el propio Al-Sisi ha depuesto a Morsi y llevado la revuelta egipcia a la casilla de salida. Un retorno a los días del alzamiento contra el presidente Mubarak que desde una perspectiva optimista puede entenderse como un regreso al futuro, pero que guarda también una componente altamente peligrosa y muy alarmente que habla de sangre y odio fratricida. cheap albion gold Una segunda oportunidad para un proceso de transición fallido, víctima del apresuramiento, la improvisación y la codicia de los Hermanos Musulmanes que, divididos y desorientados, no supieron ocultar ambiciones y se lanzaron a una descarada apropiación del poder que puso en guardia al Ejército y le obligó a volver a intervenir. A priori, y salvando las distancias, el derrumbe de Morsi recuerda el destino que sufrió Necmettin Erbakan, el primer ministro islamista de Turquía (1996-1997). Hijo de un juez de la época otomana, fue despojado de su puesto por orden de los militares después de que estos lo acusaran de socavar la Constitución secular y de conspirar para minar el papel del Ejército, garante del estado laico. Años después, fue sustituido por el también islamista Recep Tayeb Erdogan, autor de una artera política de equilibrios que ha multiplicado la influencia de Turquía en el panorama internacional al tiempo que discretamente ha islamizado su sociedad.

    Pero también trae a la memoria la trágica situación que vivió Argelia en 1991, año en el que el presidente Chadli Benyedid también dio un autogolpe de estado contra la democracia para impedir el inminente triunfo en las urnas del Frente Islámico de Salvación (FIS) –afín ideológicamente a los Hermanos Musulmanes y que había arrasado en la primera vuelta de los comicios. Su acción –aplaudida por el silencio de la comunidad internacional- desató una ola de violencia y terrorismo a través de su brazo armado, El Ejército Islámico de Salvación. nike air max 1 ultra moire mujer La semana pasada, nada más producirse el golpe a la democracia, el nuevo inicio parecía esperanzador. Asido a su carácter castrense, Al-Sisi y el Ejército dieron un paso al frente y trataron de retornar de nuevo a sus cuarteles, cediendo el protagonismo al Poder Judicial, la institución egipcia mejor valorada por la población. Nike Air Max 1 męskie El ejército egipcio no ha regresado porque en realidad nunca se fue, pese a los esfuerzos de Morsi por anular su presencia. En su memoria sigue marcados a fuego el golpe de Estado de 1952, que le condujo a un poder que ejerce desde entonces. albion gold En aquel tiempo, también buscó el apoyo de la emergente cofradía y hubo de recular cuando esta trató de monopolizar el poder. El resultado es conocido: Gamal abdel Nasser impuso una dictadura militar y prohibió la actividad de los Hermanos Musulmanes, que en espacio de medio siglo se convirtió en la principal y mejor estructurada fuerza opositora, pese a su ilegalización.

    Al-Sisi y los militares entregaron el mando a Adly Mansour, un juez de 68 años bregado en la lucha por la independencia de la judicatura desde los años de Mubarak. Considerado un hombre reflexivo y conciliador, fue elegido presidente del Tribunal Constitucional Supremo de Egipto el pasado 30 de junio y ratificado por el propio Morsi en pleno inicio de las protestas en su contra. New Balance 577 damskie Su currículum le avala. Nacido en 1945, fue designado para formar parte de la citada corte en 1992, hecho que hace de él uno de los jueces más veteranos del país. Desde este tribunal, combatió a Mubarak en defensa de la independencia de la judicatura, con resultados dispares. Padeciendo siempre las maniobras del dictador para neutralizar su poder.

    La historia no ha sido muy diferente en el año en el que Morsi ha estado en el Gobierno. A lo largo de los últimos doce meses, las presiones para enmendar la Constitución y ajustarla a los deseos de la Hermandad han sido duras y constantes. Y siempre han llegado acompañadas de críticas y ataques contra los miembros del tribunal, incluido el propio Mansour. En diciembre, pasado, el coche de su predecesor, Maher al-Beheiry, fue rodeado por partidarios de los Hermanos Musulmanes que temían que la corte disolviese la Asamblea Constituyente. El nuevo plan de los generales incluía, sin embargo, un error de cálculo. Con Mansour en la cabeza política, su intención era conceder la gestión del país al premio Nobel de la Paz Mohamad al Baradai, el candidato que siempre quiso Estados Unidos y la comunidad internacional pero que despierta una gran inquina entre los islamistas y levanta las suspicacias de otros grupos de oposición. Baradai, que abandonó Egipto en 1993 para perseguir su luego brillante carrera en el Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) es percibido entre la mayoría de sus compatriotas como un extraño, un oportunista que regateó la dictadura de Mubarak –con quien tuvo buenas relaciones- y que solo regresó al país cuando el tirano estaba exangüe, al borde del pedestal del que en 2011 fue despojado. Un político cobarde que entra y sale con asiduidad y facilidad de la embajada de Estados Unidos en El Cairo, “esclavo de su política imperialista”, como me comentaba este domingo un antiguo amigo egipcio. El Ejército, respaldado por Washington -con quien comparte una única preocupación: la estabilidad del país- creyó que era su hombre. Sin embargo, la simple mención de su nombre ha incendiado de nuevo las calles y azuzado una ira que camina firme hacia el odio en el seno de una sociedad dividida y quebrada. La solución parece compleja, aunque la salida final puede ser tan fácil como preocupante: si el proceso político fracasa, el Ejército a la larga optará por la mano dura de otro general.

    En el campo islamista, el escenario es más pesimista. buy albion silver El fracaso de Morsi ha minado la ascendencia dentro de la hermandad de aquellos que apostaban por asumir el gobierno y avanzar al poder y revitalizado la tesis de quienes querían permanecer en un segundo plano, agudizando así las tradicionales diferencias internas. albion silver Su penosa gestión y su política dubitativa ha producido, asimismo, enemigos en todos los frentes. Entre los laicos, por sus patosos intentos por islamizar la sociedad; y entre los islamistas porque esa islamización les parecía insuficiente. En las calles, la cofradía ha perdido igualmente crédito en favor de los movimientos más extremistas. Morsi asumió el poder con un programa que prometía resurrección económica, seguridad y progreso; un año después, la economía boquea en la recesión, el paro ha aumentado, los precios se han disparado y la inseguridad –tanto financiera, como jurídica o callejera- no cesa. La decepción está encontrado consuelo entre los movimientos salafistas como el partido Al-Noor, que ya demostró su fuerza en las últimas elecciones y que parece en disposición de seguir creciendo. No obstante, sería imprudente enterrar definitivamente a los Hermanos Musulmanes. Aún es el movimiento mejor estructurado en Egipto, un andamiaje que en los últimos cincuenta años ha logrado superar pruebas tan duras como la ilegalización y la cárcel.

    El gobierno de Morsi ha sepultado, asimismo, la confianza que en él había depositado el Ejército,. Su decisión de nombrar gobernadores civiles en provincias tradicionalmente controladas por militares en la reserva colmó un vaso de una paciencia de una casta que no está dispuesta a perder sus muchas prebendas y privilegios. Muchos hablan de guerra civil, de escenario sirio. buy albion gold Fjallraven Kanken Rugzak No parece factible a corto plazo. Ni por la situación geoestratégica de Egipto ni por la composición de la sociedad. Lo que si parece posible es el estallido una cruenta oleada de terrorismo yihadista como la que estuvo a punto de hundir el país en la década de los pasados noventa y que segó la vida de cientos de personas. Inquietantes destellos son ya visibles en zonas como la península del Sinaí. buy albion gold Un eventual resultado del que, de producirse, todos los actores de esta tragedia egipcia –incluida la comunidad internacional- serán, en mayor o menor medida, culpables.